Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

lunes, 9 de octubre de 2017

Taller Leñateros: los chamanes alquimistas de las letras mayas


Vale detenerse en este legendario proyecto mexicano, nacido en 1975 en San Cristóbal de las Casas, Estado de Chiapas,  luego de que la poeta y editora Ámbar Past propusiera a los indígenas tzotziles y tzeltales del barrio Cuxtitali la  publicación de libros escritos, ilustrados, impresos y encuadernados (con papel de la propia manufactura) en donde lograron recuperar antiguas técnicas artesanales de los ancestros mayas para teñir distintos tipos de formatos, mediante la extracción de colorantes de hierbas silvestres, un arte que se remonta a unos 400 años de antigüedad.
A modo de paréntesis cabe señalar que entre 1976  y  2002 se desarrolló en Chiapas una experiencia similar denominada Taller  Tzotzil (Rus, 2016), cuyos integrantes publicaron más  de  treinta  libros  de  autores indígenas en maya tzotzil, inspirados en el modelo del educador brasileño Paulo Freire, teniendo por tarea el registro en papel de una serie de reflexiones de los hablantes indígenas que realizaban cursos de alfabetización en su propia lengua.

Siguiendo con el Taller Leñateros, es para destacar el sentido ecológico de la propuesta cultural, que favorece el medio ambiente ya que se trata de una tarea de reciclado, recogiendo desperdicios agrícolas e industriales (cartón, ramas secas, manojos de ocote y encino entre otros) para transformarlos en libros de arte mundialmente reconocidos. Muchas de estas mujeres recuperaron técnicas tradicionales con extracción de tintas naturales e incluso inventando nuevos procedimientos como la "chanclagrafía", la cebollagrafía, la petalografía y la "elotegrafía", además de incluir trabajos de encuadernación, grabado en madera, teñido con plantas, xilografía, cestografía y serigrafía solar.

El trabajo colectivo –verdadero espacio multi-étnico que fomenta la creatividad entre sectores marginados– en el que se han involucrado unas 200 familias indígenas (en su mayoría sirvientas, lavanderas, vendedores ambulantes y desempleados), la convirtieron en la primera editorial mexicana formada por originarios, cuyas ideas nacen de la propia sabiduría popular indígena-campesina. El proyecto no se ha reducido únicamente a la producción artesanal sino que también han llevado adelante una tarea de rescate de la historia oral con los abuelos de las comunidades, cuyas leyendas aparecen recreadas en el Popol Vuh "el libro sagrado de los mayas". También han grabado y traducido las canciones que cantan y de sus voces nació la publicación de un libro bilingüe tzotzil/español de 200 páginas, con 60 serigrafías de pintoras tzotziles y tzeltales titulado “Conjuros y ebriedades, cantos de mujeres mayas”, que lo convirtió en el primer libro escrito, ilustrado y confeccionado por el pueblo maya en más de 500 años, desde que las primeras “Madrespadres” mayas hicieron sus códices pintados, un hito sin precedentes en el mundo editorial que los ha llevado a documentar, enaltecer y difundir los valores sagrados de las tradiciones orales indígenas. Una de sus máximas representantes es la chamana tzotzil Maruch Mendes Peres, quien ha realizado traducción de textos, fotografías, dibujos e impresiones en serigrafías.

El Taller Leñateros ha publicado una serie llamada “Libros de Kartón” bajo la denominación Cuxtitali Kartonera. Esta producción consta de seis títulos: Alquimia para principiantes; Yoo (libro de poesía de Natalia Toledo en zapoteco y español con gráfica del artista Francisco Toledo); Spare Poems, de Alejandro Murgia en español e inglés; y tres libros de poesía de Ámbar Past: Cuando era hombre, Nocturno para leñateros, y Dedicatorias, este último editado en varios idiomas, entre ellos español, inglés, polaco y serbocroata. 

Resulta válido recrear la rutina de trabajo, en ocasiones hirviendo en ollas totomoste, pita de maguey, tallos de gladiola, hojas de palma, huipiles reciclados, cepa de plátano, como materia prima utilizada para hacer papeles. También reciclan canastas llenas de papiro, lianas, líquenes, musgo, flores marchitas, juncias, bejucos, hojas de plátano, rastrojo de milpa, velo de novia, mahagua, vaina de frijol, pencas de maguey, juncos, conchas de coco, frondas de palmera, pasto, papiro, sacatón y bambú, junto con papel y ropa vieja. Trituran fibras vegetales en un molino que después tienden al sol para el secado, se consideran “alquimistas de la serigrafía”, transformando la luz natural en imágenes de color bugambilia (flor similar a la llamada “Santa Rita”), todos los colaboradores participan en las tareas de corte, doblado, costura, pegado, prensado y envoltura de materiales.


Conscientes de lo que implica el traspaso de conocimiento en una cultura oral, han incluido en sus catálogos la confección de libros infantiles, trabajando con serigrafías originales de artistas mayas contemporáneos, papiroflexia (figuras realizadas en forma manual, generalmente de animales), cartón y papel reciclado, y grabación de canciones con audios de niños tzotziles.   Muchos de estos artefactos representan el contexto litúrgico de la cultura, recreando materiales que simbolizan los hechizos, rituales y ceremonias de los antiguos mayas.

Con el tiempo algunos colaboradores del taller publicaron una revista literaria, bajo el entendimiento de un “códice rupestre” al que denominaron “La jícara”, donde según sus responsables ofrecen traducciones de lenguas indígenas, testimonios, diarios de forasteros, xilografías, petroglifos y “cosas raras”. Es para destacar el cuidado con el que realizan cada una de sus ediciones. Para dar una idea del impacto que tuvieron a nivel mundial, reconocidos  escritores y artistas como David Huerta, Carlos Jurado, Eduardo Galeano, Carlos Montemayor, Francisco Toledo y el premio Nobel de Literatura José Saramago han celebrado los libros del Taller Leñateros.

A modo simbólico, vale recrear las palabras de estos artistas chamanes, cuando dicen que “Hay sitios en los Altos donde todo caminante que va pasando coloca una piedra, testimonio de su presencia y de su andar”, así es como los cerros crecen en el tiempo, piedra sobre piedra, ofrenda sobre ofrenda, para que la cultura no pierda su contexto. El proyecto Cuxtitali Cartonera del Taller Leñateros, es esa piedra en el montón, esa juntura en medio del silencio.

Se recomienda visitar el sitio Web del Taller Leñateros:

Versión para El Orejiverde:

Fuentes consultadas:

Aguilar Sosa, Yanet (2012). Las chamanas de las letras mayas. El Universal MX Cultura. Recuperado de: http://archivo.eluniversal.com.mx/cultura/68298.html

Beltrán, Edith (2017). Semblanza de Cuxtitali Kartonera (1975-). Recuperado de:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes - Portal Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI) - EDI-RED: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc738t2


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