Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

sábado, 20 de agosto de 2016

El antecedente guaraní de los libros cartoneros


En el universo de las editoriales cartoneras existe otro antecedente previo a Eloísa Cartonera (que se suma al de la escritora y editora Elena Jordana en Argentina), tiene por protagonista al poeta y narrador paraguayo Carlos Martínez Gamba (1939-2010). Según los editores cartoneros de “Yiyi Yambo”, Douglas Diegues “el domador de yakarés” y Cristino Bogado, coinciden en citar al escritor “guaraní-parlante”, quien habría publicado en los años 70 (la misma época que Elena Jordana) en este formato alternativo.

Cabe detenerse momentáneamente en esta figura emblemática de la literatura paraguaya. Martínez Gamba fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2003, por su obra Ñorairõ Ñemonbe’u Guérra Guasúro Guare (Crónicas de las batallas de la Guerra Grande), en versos rimados. Fue la primera vez que una obra escrita totalmente en guaraní recibía un galardón de esa naturaleza. Se trata de uno de los más fecundos autores paraguayos que escribió en la lengua materna de su pueblo, probablemente por haberse criado en un ambiente donde la melodiosa lengua guaraní se verbalizaba en familia y en los barrios de Santa Librada de Villarrica, su Paraguay natal.

No solo tuvo una obra prolífica (en donde se destaca la producción poética) sino que también tradujo textos al guaraní. Asimismo incursionó también en la investigación lingüística y cultural. Inspirado en las narraciones orales que perduraban en la cultura popular de su región, tomó contacto con los indígenas Mbya-guaraní de Misiones, Argentina e indagó y recopiló una buena parte de sus cantos sagrados. Como fruto de esa investigación publicó: Ayvu Rendy Vera (El canto resplandeciente) en 1991, un valioso material que rescata el patrimonio lingüístico y literario de una cultura oral significativa de América Latina.

Como crítico supo diferenciar la mezcla de dos niveles de lenguaje propios de la literatura paraguaya en castellano, ilustrando, a través de esta técnica, el bilingüismo paraguayo, como dice el autor “un bilingüismo extraño en el que no aparece una de las lenguas, pero está, tácita, subsumida en la otra, y su presencia se siente, como un río subterráneo como decía Roa Bastos refiriéndose a este fenómeno”. Martínez Gamba ha logrado traducir un valioso hecho lingüístico: la oralidad castellana del Paraguay, porque en esta hace relucir los dos niveles del castellano paraguayo: el popular y el culto. Un feliz hallazgo donde queda en evidencia que los delicados textos analizados por el autor no pierden su identidad de castellano paraguayo. Se trata, sin lugar a dudas, de un estudio profundo de quien estuvo genuinamente involucrado con el patrimonio lingüístico y literario de su cultura.

Luego de la explosión de Eloísa Cartonera, Paraguay ofrecería a los escritores y lectores experiencias cartoneras tan extrañas como simbólicas, quedará como registro de un tiempo perdido en la memoria, esta significativa aventura de un poeta guaraní.

Fuente:

Los dos mejores cuentos paraguayos:

Andriolli de Brites da Costa. A lenda nas páginas do jornal a presença do imaginario no jornalismo a partir da cobertura dos tesouros enterrados no Paraguai
https://repositorio.ufsc.br/xmlui/bitstream/handle/123456789/122980/322201.pdf?sequence=1&isAllowed=y

lunes, 1 de agosto de 2016

Sesenta y ocho voces – sesenta y ocho corazones


Cuentan que hace muchos años solo existía el mar, el cielo y los animales marinos. Un día, los animales decidieron bajar al fondo del mar para conseguir arena y crear la tierra. Varios lo intentaron pero era tan profundo que ninguno lograba llegar. Tocó el turno de la Caguama, la tortuga más grande que haya existido. Tras un largo camino llegó hasta el fondo, y tomó arena con sus patas, la cual cayó mientras nadaba. Por suerte guardaba en sus uñas la suficiente para formar la tierra. Fue así como se creó la tierra en la que estamos. Así lo cuentan los seris.

Este cuento es uno de los tantos esfuerzos humanos por encontrar significado al sentido de la existencia, saber de donde venimos, quienes somos, hacia donde vamos, cual es nuestra misión, a que estamos destinados...son preguntas que se vienen formulando desde el fondo de los tiempos, algunas respuestas encuentran correspondencia entre los mitos y las leyendas sembrados a lo largo de la historia por los ancianos y los chamanes. En tal sentido las diferentes culturas indígenas han aportado infinidad de testimonios, atesorados de generación en generación, cultivados en el interior de las familias, creencias que hacen a la identidad y que son perpetuadas a través de la memoria.

Este relato sobre el origen de la tierra pertenece a la tradición oral de los Konkaak, etnia que vive en el estado mexicano de Sonora (cuya etimología refiere a “gente”), pero son conocidos en el resto del país como los “Seris” u “hombres de la arena” según proviene dicho entendimiento de la lengua yaqui.

El proyecto 68 voces - 68 corazones, apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México, incluye este cuento animado, narrado en su propia lengua originaria, con el fin de ayudar a fomentar el orgullo, respeto y uso de las lenguas indígenas mexicanas entre hablantes y no hablantes. La premisa básica tiene sustento en una frase: “Nadie puede amar lo que no conoce”. Lo que aquí se difunde es parte de una cosmovisión cuya lengua, una de las aproximadamente 364 variantes lingüísticas que se conocen en México, se encuentra en estado de extinción acelerada. 

Un excelente proyecto para replicar en el contexto latinoamericano, cuyos materiales serían muy provechosos en las escuelas y las bibliotecas infantiles.



Fuente:

68 voces – 68 corazones

El Orejiverde

Pueblo Seri
http://puebloseri27.blogspot.com.ar/

sábado, 30 de julio de 2016

Las Bicilibrerías mexicanas de Cambalache



Recientemente supe de esta iniciativa que invariablemente asocié con decenas de emprendimientos que ubican a los promotores de lectura en el contexto de los servicios bibliotecarios ambulantes. Se trata del proyecto mexicano Bicilibrerías de Cambalache, que consiste en un sistema de intercambio (similar al esquema de “libros liberados”) cuyo acervo, proporcionado en primera instancia por las librería El Péndulo, y contando con el apoyo de la Universidad del Claustro de Sor Juana y la Dirección de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, es trasladado en triciclos por las colonias, parques, plazas y mercados de la delegación Cuauhtémoc.

Uno de sus responsables, Isaac Castillo, jefe de departamento de la unidad de fomento educativo en Cuauhtémoc, explica que hoy por hoy el 80% de los libros que está circulando por las calles de la delegación Cuauhtémoc ya no son los que donó la Cafebrería El Péndulo, sino libros que los vecinos han intercambiado. Esta iniciativa viene a cubrir tres objetivos pautados por sus entusiastas colaboradores: Promover el uso de la biblioteca, fomentar la lectura y recuperar espacios públicos.

La pregunta que nos haríamos es porque estos proyectos generan tantas respuestas, cuando no hay cosa más simple que ofrecer libros e intercambiarlos. Hay algo en el libro como objeto que motiva estas intervenciones, esta aceptación de fomentar la cultura impresa, este dejar sorprenderse por lo que encierran unas páginas que algún desconocido decidió obsequiar con la sola exigencia de cumplir con la lectura.

Estos gestos traen el recuerdo de los ya míticos biblioburros del profesor colombiano Luis Humberto Soriano, cuando llevaba libros en zonas intransitables de Gloria Magdalena, promocionando la lectura en comunidades indígenas y campesinas, una labor hermosa que aún hoy, a pesar de haber perdido una pierna en un accidente con uno de sus burros, se mantiene activa, ofreciendo jornadas de alfabetización al público infantil, junto con actividades lúdicas y recreativas en formatos impresos y digitales.

Podemos pensar también en el ejemplo del “arma de destrucción masiva”, automóvil que el artista plástico argentino Raul Lemesoff transformó en un tanque con capacidad para 900 libros, permitiendo el libre acceso a la lectura, y tantos otros casos que no cabrían en esta breve exposición, pero incluso podría aventurar que si recibira algunos de esos libros en la vía pública me motivaría leerlos para hacer después una devolución, y permitir que la rueda siga girando.

En el ejemplo mexicano el acervo se genera de manera comunitaria, libro que se termina de leer se devuelve para que otros lo puedan seguir leyendo, contando con la posibilidad de intercambiarlos y de acceder a informaciones sobre talleres y tertulias, allí radica la fortaleza e incluso el sentido identitario de la comunidad de lectores. Se trata de un proyecto que los vecinos cuidan entre todos, en tal sentido la bicilibrería es un pretexto cuyo servicio desovilló una necesidad que estaba latente, porque la lectura siempre es posible en cualquier contexto, pero a veces necesita ni mas ni menos que alguien la promueva.

Un simple triciclo basta.

Fuentes consultadas:
El Péndulo
http://pendulo.com/paginas/bicilibreria

Diario de México:
http://www.diariodemexico.com.mx/dia-la-biblioteca-salio-pasear-bicicleta/

sábado, 23 de julio de 2016

El incesante aporte educativo del grupo qom Chelaalapi


Esta nota publicada en El Orejiverde me hizo pensar mucho sobre el sentido de las profesiones, hay varias instancias que resultan clave en la vida de un profesional, una de ellas, que cobra hondo significado conforme sucede el tiempo, es el traspaso del “testimonio” al discípulo que viene detrás, eso ocurre en un momento determinado. Lo vemos en el criterio ético del docente cuando confía en algunos alumnos la posibilidad de continuar la misma senda educativa, lo apreciamos en el bibliotecario que cumple su servicio luego de toda una vida, anhelando que los libros “estén en otras manos”, instruyendo al que acaba de ingresar para que siga su eterno recorrido, lo percibimos en el investigador que confía sus apuntes a un colega que recién empieza, cuando el cansancio lo lleva a declinar en favor de otras inquietudes reflexivas.

Es lo que hace que la incesante rueda siga girando, que el camino se continúe desasnando, abriendo nuevas posibilidades, nuevos destinos, nuevas construcciones.

Otra instancia relevante es cuando los profesionales deciden, paralelamente al desarrollo de sus profesiones, enseñar a quienes quieran lo que saben: cursos, talleres, cátedras, foros, encuentros, conferencias, y tantos otros espacios donde volcar lo que aprendieron, mientras avanzan en otras teorías, en nuevos aprendizajes.

Algo de todo eso lo acabo de comprobar en el grupo musical qom Chelaalapi, que incorporan a su arte el aporte de la enseñanza cultural en escuelas y comunidades, allí donde van, enseñan la lengua, enseñan el canto de los antiguos, enseñan la fabricación del mítico n'viqué, le otorgan al concepto una noción tanto académica como museística, un carácter reflexivo y a la vez comunicativo, valorativo, participativo, colaborativo.

Hoy son noticia por un proyecto de enseñanza en escuelas públicas denominado “Los Zorzales van a las escuelas”, pero su reconocimiento viene sosteniéndose desde el permanente boca a boca de los paisanos. Quienes frecuentan comunidades pueden dar fe de este fenómeno (entre ellos los integrantes pertenecientes al Centro Comunitario Daviaxaiqui de Derqui) porque los han visto llegar y forjar sus propias construcciones culturales. Uno de los últimos casos es el que recientemente difundió El Orejiverde luego de consultar fuentes de diarios chaqueños, el encuentro celebrado en la Escuela de Educación Primaria nº 666 Antonia Panieri de Riu, ubicada en el Barrio 12 Viviendas Villa Oro, de Fontana, Chaco. Allí, dos de los integrantes del grupo, Erminda Martínez y Claudio Largo, enseñaron a los estudiantes de quinto y sexto grado sobre danzas originarias, mientras que los músicos Omar Toledo, Claudio Largo y Elvio Mansilla ofrecieron clases de música originaria qom, incluyendo una versión en lengua qom del Himno Nacional Argentino.

Lo interesante de esta propuesta es que suelen utilizar narraciones de leyendas originarias que vinculan con las canciones, contando en muchos casos historias de las familias qom.
Hace años, el libro viviente Mauricio Maidana comentó en la Biblioteca Qomllalaqpi de Derqui que los Chelaalapi eran uno de los pocos grupos que tocaban el n’viqué (violín de lata qom) y que enseñaban sobre la cultura de los ancestros, incluyendo la construcción de los artefactos, decía Mauricio “en el Chaco los Chelaalapi mantienen la música, mantienen el violín de los tobas, con lata. Yo nunca vi con madera, sino con lata, y calabaza

Y entre los qom se sabe que el violín n’viqué es tan representativo de la cultura como el algarrobo o el pi'oxonaq, es parte de su identidad, los Chelaalapi lo saben y lo enseñan en las escuelas, manteniendo vivo un patrimonio de siglos.


El museo qom de los zorzales

Otra particularidad de este reconocido grupo musical es que también cuentan con un museo qom bajo el mismo nombre del grupo, funciona en el Centro Cultural Leopoldo Marechal (calle Pellegrini 272), en donde suelen ofrecer diversos talleres, entre ellos el de pintura sobre cajitas de madera, relativos a la temática de la cosmovisión indígena, o el de cocina autóctona tradicional, enseñando comidas del pueblo guaraní.

El Museo Qom Chelaalapí fue inaugurado el 17 de mayo de 2014, cuenta con objetos que retratan la cosmovisión indígena Qom y artesanías de los tres pueblos que habitan el Chaco: Wichi, Moqoit y Qom; así como historias del Coro contadas en fotografías, plaquetas, reconocimientos a nivel provincial y nacional, historias y significados de cada instrumento.

Se trata de una agrupación que trasciende la música, fortaleciendo con su accionar la identidad de los paisanos.

Fuente:

Diario Chaco:



Coro Qom Chelaalapi. Página Facebook:

Documento oral sobre el violín n’viqué:

El Orejiverde.

Nota: la imagen pertenece al sitio Territorio Cultural:
http://www.territoriocultural.com/2015/03/concierto-del-coro-qom-chelaalapi-por-su-53o-aniversario/

miércoles, 20 de julio de 2016

Actualización de la bibliografía sobre bibliotecas indígenas en América Latina




En este caso estamos hablando de la experiencia “Biblioteca Andina Ñawpa Yachaykuna” (vocablo de origen quechua que significa “nuestros conocimientos ancestrales”), ubicada en la localidad de Abra Pampa, Departamento de Cochinoca, Jujuy, quienes cuentan con documentos sobre la temática de los Pueblos del Tawantinsuyu (la región de los cuatro soles), incluyendo cosmovisión, espiritualidad, cultura y registro de eventos, reclamos y propuestas comunales. Este caso se suma a los ya existentes (el Centro Integral de Formación Modalidad Aborigen (CIFMA) de la provincia del Chaco, la Biblioteca Popular Étnica Qomlaqtaq, ubicada en la cooperativa Na’añaGak, provincia de Santa Fe, la Biblioteca Mapuche y Pueblos Originarios Ñimi Quimún (provincia de Río Negro), la Biblioteca Sisa Jan Inak'tiri “Flor inquieta”, de Humahuaca, provincia de Jujuy, y la Biblioteca Qomllalaqpi : Noyéc Tounaxaqui (los hijos de la gente : casa de la memoria) del Centro Comunitario Daviaxaiqui, de Derqui, Buenos Aires.

Como se sabe se tratan de experiencias de servicios bibliotecarios a comunidades indígenas, cuyas actividades son entendidas por sus responsables como pertenecientes a bibliotecas indígenas, en tal sentido es preciso aclarar que existen muchas más experiencias (algunas de ellas parcialmente documentadas en este mismo trabajo) pero que en muchos casos se tratan de proyectos en los cuales sus responsables no son conscientes que brindan un servicio que podría contemplarse bajo la esfera del concepto que nos ocupa.

Es intención de este espacio actualizar año a año los ejemplos de bibliotecas indígenas en el país y en el contexto de América Latina, abriendo el escenario para que los profesionales interesados en la temática encuentren el acceso a la información que necesitan, a fin de focalizar en sus propias investigaciones que en consecuencia aportará nueva bibliografía.

Bibliotecas indígenas de América Latina 
En América Latina se han desarrollado múltiples y valiosos aportes sobre servicios bibliotecarios, colecciones orales, modelos de atención bibliotecaria y redes de comunicación e información en comunidades indígenas, el listado que se propone es apenas un resumen que no puede describir en su totalidad el sentido y complejidad de la tarea, cumple meramente una función descriptiva con la intención de brindar la posibilidad, al usuario interesado, de la consulta directa de los diversos proyectos llevados a cabo por los profesionales de la información en la Bibliografía recomendada. Asimismo el total de los documentos impresos y digitales publicados se podrán consultar en breve en la sección Bibliografía del Orejiverde. 
En esta sección encontrarán trabajos significativos de bibliotecarios latinoamericanos en comunidades indígenas, una tarea que requiere de la vocación y el compromiso social, donde han logrado integrar a las comunidades en el complejo escenario de la información y la comunicación. 
Por cuestiones de espacio se considerarán en el siguiente listado alfabético de países solamente las experiencias concretas de bibliotecas indígenas  y servicios bibliotecarios creadas junto con las propias comunidades. 

Bolivia
- Archivo Lingüístico de la Universidad Mayor de San Andrés, cuyas colecciones permiten el acceso a documentos sobre la historia lingüística de Bolivia [Universidad Mayor de San Andrés, 2016] 
- Biblioteca Etnológica Boliviana Fray Antonio de la Calancha, cuenta con un importante acervo de documentación etnográfica fotocopiada sobre las etnias y culturas de Bolivia. Por decisión de la Vicaría Agustina de Bolivia, las colecciones de la Biblioteca Etnológica fueron donadas a la Universidad Católica Boliviana [Scielo.org.bo, 2010] 
- Biblioteca Indígena de la ONG “Ayuda para el Campesino Pobre del Oriente Boliviano” (APCOB) ha recogido de forma sistemática la tradición oral mítica-mágica de los pueblos indígenas del oriente boliviano, haciendo partícipe a los autores indígenas [Luis Oporto Ordóñez, 2007] –
- La Biblioteca del CIPCA. Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Beni, Cochabamba, Cordillera, La Paz, Santa Cruz,) cuyas colecciones permiten contribuir al fortalecimiento organizativo, político, económico y cultural de pueblos indígena originario campesinos (OIC), y desde este servicio bibliotecario, favorecer la construcción de valores democráticos en relación a la diversidad cultural del país [CIPCA.org, 2008] 
- Organizaciones como CIDOB (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia), el Fondo Indígena (Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe), CEDIB (Centro de Información y Documentación Bolivia), THOA (Taller de Historia Oral Andina), MUSEF (Biblioteca del Museo Nacional de Etnografía y Folklore), IDR (Instituto de Desarrollo Rural), CEPA (Centro de Ecología y Pueblos Andinos) [Salvador Schavelzon, 2012] 

Brasil
-Biblioteca Digital Curt Nimuendajú, espacio dedicado a promover el intercambio de ideas entre profesionales dedicados al estudio de lenguas y culturas indígenas de Sudamérica. Cuenta con una colección de libros, tesis y artículos sobre la temática. Una lista de discusión sobre temas de investigación lingüística y una colección de recursos digitales sobre lenguas indígenas [Etnolingüística.org, 2016] 
–Biblioteca Escolar Guaraní, proyecto de extensión interdisciplinario del curso de Biblioteconomía de la Universidade do Estado de Santa Catarina (UDESC). Escuela Estatal de la aldea de Itaty, en el estado de Santa Catarina, nació con el propósito de compartir materiales bilingües portuguésguaraní. El proyecto integró el grupo de trabajo del NEAB (Núcleo de Estudos Afro-Brasileiros) [Elisa Correa, Sérgia Regina Dubas y Cláudia Da Silva, 2005] 
-Biblioteca Museo Magüta, etnia Ticuna, Alto Solimoes, Amazonía brasileña, surgida mediante la venta del “Libro de los árboles” (con autores ticuna), cuenta con materiales en lengua materna generados en vinculación con maestros bilingües ticuna, de sus producciones se desprenden obras colectivas como el “libro de los pájaros” y el “libro de los sapos”, asimismo cuentan con recortes periodísticos sobre la comunidad, exponen piezas de su museo y visitan escuelas con material audiovisual [José Bessa Freire, 2000] 

Chile
 - Biblioteca Mapuche Autogestionada Mogeleam Kimün, ubicada en Temuco, fue pensado como un espacio cultural mapuche, autónomo y autogestionado con apertura intercultural e intracultural, cuenta con materiales bibliográficos y audiovisuales que permiten interpelar los contenidos de la cultura, entre ellos libros y documentos sobre temática indígena, educación intercultural bilingüe y mitología mapuche, cuadernos de lecto-escritura mapuche, textos y cursos en mapudungun. A su vez la casa-biblioteca ofrece un espacio para expresiones artísticas locales. Sus integrantes mapuches y no mapuches comparten la idea de Autonomía del pueblo mapuche [página Facebook Biblioteca Mapuche Mogeleam Kimün, 2016] 
–Centro de Documentación Indígena del Instituto de Estudios Indígenas (Universidad de la Frontera, Temuco) desde donde se investiga sobre la cultura Mapuche, recopilando materiales en diferentes soportes. Cuenta con una plataforma digital integrada por las secciones Biblioteca virtual (estructurada en 17 categorías temáticas), Base de datos, Documentos en formato PDF, y tres proyectos (Derecho indígena, EIB y Medicina Tradicional Mapuche) [Ximena Zedán, comunicación personal, mayo 2015] 
-Servicios de bibliobús en comunidades mapuches de la región de la Araucanía (Universidad de la Frontera, Temuco), y DIBAM (Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile) unidades móviles con materiales de audioteca en lengua mapudungun, destinado al público infantil y las comunidades campesinas mapuche [Fresia Catrilaf Balboa, 2003] 

Colombia
-Biblioteca Binacional Juyou, de Paraguaipoa, registra un caso inédito por tratarse de una biblioteca implementada de manera conjunta por los gobiernos de dos países, Colombia y Venezuela, en una zona fronteriza. El proyecto busca apoyar programas de lectura en comunidades indígenas wayuu, ubicadas en las poblaciones del Estado Zulia y el departamento de La Guajira. Ha contado con la participación de la Red Departamental de Bibliotecas y el Banco de la República [El Heraldo de Barranquilla, consulta junio 2015] 
–Biblioteca de Guanacas, bautizada “La casa del Pueblo”, se encuentra en el Resguardo de Yaquivá, municipio de Inzá. Fue galardonada con el Primer Premio de Arquitectura de Guadua en 2004, por su construcción genuina con materiales de la selva, respetando el contexto geográfico. En el proyecto se involucró gran parte de la comunidad Guanaqueña, contando con el apoyo de estudiantes y profesores [Blog “Tierra del encanto”, consulta junio 2015] 
-Biblioteca Mariamulata Lectora, biblioteca-ludoteca ubicada en el municipio de San Onofre, departamento de Sucre, Costa Norte de Colombia, espacio educativo-recreativo que busca recuperar la memoria histórica y la sabiduría ancestral de la comunidad Rincón del Mar, brinda servicios de lecto-escritura a comunidades afrodescendientes, apoyando tareas escolares e investigaciones locales, logrando recuperar conocimientos sobre medicina botánica, pesca, cultivos y expresiones artísticas, cuentan con varios proyectos paralelos: “Mi Rincón”, proyecto de Autorretrato Documental, destinado a los niños, quienes incursionan en la producción audiovisual para mejorar sus habilidades comunicativas. Proyecto "Tierra de Niñxs", brindando asistencia sobre educación ambiental, huertas y cuidado de los recursos naturales. Proyecto “Rincón digital”, con acceso a las Tic´s, y “Rincón del cine”, que incluye proyección de películas al aire libre, producciones locales y cineforos. Por último “El vuelo de la mariamulata” es una iniciativa educativa que hace foco en el conocimiento local artístico, entre lo cual se destaca la publicación de recetas médicas tradicionales [Blog “Corporación Maríamulata”, consulta junio 2015] 
-Bibliotecas municipales con servicios interculturales destinados a usuarios Wayuu, Kankuama, Kogui, Ika y Wiwa de la Guajira, sostenidas en gran parte por el Banco de la República. De las seis bibliotecas existentes, una pertenece al Banco de la República en Riohacha, se trata de una biblioteca pública que promueve actividades hacia las comunidades indígenas a través del Centro de Documentación Regional (encargado de recopilar todo lo que se publica sobre los wayuu). Se destacan materiales sobre mitología wayuu, las tradiciones musicales y los tejidos característicos de la cultura [Ivonne Gómez Ruiz, 2003]
- Biblioteca Pública de Lluthuka del resguardo indígena de Colimba “la tierra de los pastos”, ubicada en el departamento de Nariño, Municipio Guachucal, brinda servicios a la comunidad mediante una colección de libros sobre culturas indígenas, temas agropecuarios, hogar, literatura y albañilería, asimismo cuenta con un pequeño museo donde se conservan figuras de barro y de madera respetando las antiguas técnicas de los ancianos [Blog Biblioteca Lluthuka, 2016] 
-Centro de Documentación Anatolio Quirá Güauña, Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), fue planteado como  un espacio de consulta, de reencuentro con la palabra y la memoria del movimiento indígena colombiano y los pueblos indígenas del mundo en general. Cuenta con una colección pequeña de libros  y cartillas de contenidos específicos del movimiento indígena, periódicos, revistas, anuarios, boletines, material audiovisual y fotografías [Diana Rodríguez, 2013] 
-Institución Etnoeducativa Internado Indígena de Kamusuchiwou, destinado a comunidades wayuu, propone la enseñanza y aprendizaje de las tecnologías de la información y comunicación en las escuelas rurales  indígenas mediante un enfoque teórico/metodológico con apoyo en herramientas interculturales, orientado a los etnoeducadores [Rafael Sille R., 2010] 
-La casa del saber palenquero "Rafael Cassiani Cassiani", ubicada en Palenque de San Basilio, Departamento de Bolívar, brinda servicios de lecto-escritura con materiales bilingües palenqueroespañol producido por investigadores y etnoeducadores a comunidades afrodescendientes. Cuenta con el apoyo de la Corporación Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque (que forma parte del Proceso de Comunidades Negras, Palenque Ku suto Karibe). Desde el espacio de la biblioteca se han traducido textos, recopilando costumbres ancestrales de los llamados “abuelos y abuelas bibliotecas vivas”, como la ceremonia del lumbalú, documentos sobre esclavitud y la enorme incidencia histórico cultural de los tambores en la comunidad [Jesús Pérez Palomino, comunicación personal, mayo 2015] 
-Misak Misak Ala Kusreik Ya, ubicada en Las Delicias, Municipio de Silvia, en el Resguardo Indígena Guambía, al norte del Cauca. Significa “La casa del saber” o “La casa del conocimiento”. Custodiada por bibliotecarios de la etnia Misak (o guambianos), nace a instancias de un programa de bibliotecas interculturales organizado por la Biblioteca Nacional. Cuenta con materiales sobre la cultura, libros, Películas y juegos de mesa. Organiza lecturas de textos en “namtrik”, la lengua materna, también llamada “namuy wan”, buscando conservar las tradiciones de la cultura. La biblioteca cuenta con el respaldo de los taitas, libros vivientes de la comunidad, quienes donaron documentos, actas, fotos y archivos históricos. Participan del ciclo “Kan ute Kellelei Wanwam Mer Kum los Shures y Shuras” (Una hora con los abuelos y abuelas), brindando charlas sobre conocimientos ancestrales en el que también participan las abuelas [Lucy Lorena Libreros, 2016] 

Costa Rica
-Merced a los documentos “Proyecto Centro de Conocimiento sobre/de Grupos Étnicos Indígenas Centroamericanos” (Proyecto GEIC) de la Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información de la Universidad Nacional de Costa Rica y del “Estudio de factibilidad del rescate documental sobre/de grupos étnicos centroamericanos” [Alice Miranda Arguedas 2000] -donde quedó en evidencia la total inexistencia de servicios de información documental especializados para las comunidades indígenas de la región- se pudo concretar una propuesta a la UNA del Proyecto GEIC, el cual fue aprobado por la Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información con el objetivo de crear un Centro de Conocimiento sobre/de Grupos Étnicos Indígenas Centroamericanos, incluyendo un diagnóstico de bibliotecas con materiales sobre cultura indígena, tareas de control bibliográfico sobre la temática, conformación de una base de datos relacionada  con el conocimiento aborigen en el país, el lanzamiento de varios portales en Internet y el diseño de modelos de biblioteca para comunidades nativas [Nydia Rojas Morales, 2006] 

Ecuador
-Editorial Abya Yala, especializada en temáticas indígenas, es considerada una de las mayores productoras de Ciencias Sociales en Latinoamérica. Nace de la fusión de dos colecciones: Mundo andino y Mundo Shuar, cuya permanente colaboración interdisciplinaria con jóvenes de la cultura ha permitido la estandarización de la lengua Shuar. Sus publicaciones concentran el 70% de la producción editorial del país, contando con un importante número de autores indígenas. Ha realizado coediciones con la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador, FLACSO Sede Ecuador y el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) [José Juncosa, 2000] 

Guatemala
-PROBIGUA (Proyecto Bibliotecas Guatemala), quienes brindan apoyo educativo a las bibliotecas rurales guatemaltecas, favoreciendo las investigaciones escolares de sus alumnos. Cuentan con una red de bibliotecas móviles, donde recorren las escuelas de Chimaltenango  [Rigoberto Zamora Charuc, 2006] 
-Proyecto Enlace Quiché, Asociación que surge por iniciativa de líderes quichelenses para fortalecer la cultura Quiché mediante el aporte de doce CETEBIs (Centros de Tecnología de Educación Bilingüe Intercultural), colaborando en la producción de materiales didácticos en los idiomas mayas K'iche' e Ixil junto con los maestros bilingües [Domingo Camajá Santay, 2003] 

Honduras
-Biblioteca indígena Pawanka, ubicada en el Municipio de  Wampusirpi, departamento de Gracias a Dios, es un espacio para facilitar el estudio y la lectura, especialmente a los estudiantes de la aldea y aldeas vecinas (área geográfica de la etnia Misquito). Ofrece servicio de copias e internet. Asimismo, la biblioteca ha sido un espacio de laboratorio epidemiológico en el proyecto de "Malaria", investigando sobre la variedades de mosquitos en la zona de Wampusirpi  [Blog Biblioteca Pawanca, consulta junio 2015] 

México
-Biblioteca Digital Maya  U Kúuchil Na’at (Casa del conocimiento), interesante iniciativa que cuenta con el apoyo del Grupo Proindígenas, se elaboraron materiales orales en forma bilingüe, recuperando conocimientos ancestrales de la cultura maya [Robert Endean Gamboa, 2001] 
-Biblioteca Pública “Prof. Marciano Z. Martínez”, Municipio de Xayacatlán de Bravo, Puebla, cuyos bibliotecarios (hablantes mixteco-español) ofrecen textos orales y escritos en ambas lenguas [Nancy Sanciprián, 2008] 
-Bunkos, pequeñas bibliotecas comunitarias instaladas en zonas marginales, en su mayoría indígenas, constituyen un espacio de lectura libre y recreativa, cuyo objetivo es ayudar a crear lectores desde la infancia. Tiene su origen en Japón, a mediados del siglo XX. La concreción de este tipo de servicios se inicia a través de gestiones realizadas por la Asociación Mexicana para el Fomento del libro Infantil y Juvenil, estableciendo convenios de colaboración y financiamiento con las comunidades, las cuales deben realizar informes y estadísticas para evaluar el grado de comunicación entre el bunko y la asociación. En la selva lacandona, Estado de Chiapas, existe un bunko bilingüe realizado con palos de la selva, registrándose una permanente participación de los padres [Norma Romero Ibarrola, 2002] 
- Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (CEDELIO), cuenta con una biblioteca virtual que permite el acceso a diferentes textos escritos en 15 lenguas indígenas oaxaqueñas (amuzgo, chatino, chinanteco, chocholteco, chontal, huave, mixe, mixteco, triqui, tzotzil, zapoteco, zoque, mazateco, cuicateco, ixcateco) incluyendo investigaciones, cuentos, leyendas y tradiciones orales de los pueblos de Oaxaca, en su mayor parte mediante trabajos de digitalización de los volúmenes con que cuenta el acervo bibliográfico del centro de estudios [CEDELIO, consulta junio 2015] 
-Centro de Información y Documentación de los Pueblos Indígenas de México (CIIDPIM). Cuenta con un exhaustivo acervo documental que conserva los fondos pertenecientes al Instituto Nacional Indigenista (desde 1948). A su vez posee centros regionales de información y documentación (CRID) conjuntamente con el Sistema de Radiodifusoras, contando con materiales calificados. El Centro está constituido por seis acervos: Arte Indígena, Cine y Video Alfonso Muñoz, Biblioteca Juan Rulfo (bibliográfico, hemerográfico, documental) Fonoteca Henrietta Yurchenco (etnomusicología, cine y video, radio) Fototeca Nacho López (exposiciones fotográficas y proyectos del INI) y Mapoteca Germán Parra (cartográfico del INI y otras instituciones). Es responsable de la custodia de los innumerables documentos sobre los grupos étnicos del país existentes en la actualidad [Laura Ruiz Mondragón, Lorena Vargas Rojas, Teresa Rojas Rabiela, 2003] 
-Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), quienes han proveído un listado de 120 bibliotecas indígenas mexicanas, con acceso a documentos digitales, organizado por estados y por los grupos étnicos, incluyendo publicaciones del INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos) en lenguas indígenas y un listado de albergues escolares indígenas con publicaciones y material didáctico [CDI, 2009] 
-Coordinación Estatal de Bibliotecas Públicas, registra actividades de fomento a la lectura en lenguas indígenas en las bibliotecas públicas ubicadas en Zapotitlán de Méndez, San Felipe Otlaltepec, y Chayatitlán Coyotepec, pertenecientes al Estado de Puebla [Nancy Sanciprián, 2008] 
-INEA–CONAFE (Consejo Nacional de Fomento Educativo), desarrollo de programas y materiales para la alfabetización en distintas lenguas indígenas, reconocidos y utilizados por algunos bibliotecarios en bibliotecas públicas [Nancy Sanciprián, 2008] 
-Modelos de formación para bibliotecarios nativos, donde luego de analizar el contexto sociocultural dentro del Municipio de Zautla, Puebla (con población Nahuat), se comparte una propuesta del perfil de bibliotecólogo rural e indígena necesario para atender en comunidades [María del Rocío Graniel Parra, Edith Bautista Flores, Ariel Rodríguez García, 2000] 
-Portal e-Indígenas, surgido bajo la instancia del Sistema Nacional e-México, ofrece servicios digitales a 109 comunidades indígenas con acceso a las TICs. Destinado especialmente a los niños hablantes de cinco familias lingüísticas, contiene información, leyendas y cuentos breves con audio y texto en forma bilingüe. Ha contado con el apoyo de la DGB (Dirección General de Bibliotecas) del CONACULTA (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes) para diseñar capacitaciones a los bibliotecarios que atienden en dichas comunidades [Robert Endean Gamboa, 2008] 
-Programa de Acceso a Servicios Digitales en Bibliotecas Públicas (PASDBP), desde donde se implementó el proyecto de Servicios Bibliotecarios Digitales en Comunidades Indígenas, coordinado por la  DGB del CONACULTA. Ha permitido el acceso a información digital a 25 grupos indígenas de 120 municipios [Socorro Segura, 2008] 
-Red de Bibliotecas Valle de Chalco. Ha contado con la conformación del denominado “Grupos étnicos de Valle de Chalco Solidaridad”. El proyecto promovió un curso de lenguas indígenas en la Casa de la Cultura (Ministerio de Cultura de México), en especial con las lenguas náhuatl y mixe. Realizaron conferencias sobre las problemáticas indígenas, incluyendo publicación de libros sobre Valle de Chalco y el sostenimiento de una red de bibliotecas públicas municipales en donde conviven 44 grupos étnicos [Jaime Noyola Rocha, 2000] 
-Salas comunitarias de información del proyecto Red de Comunidades de Aprendizaje (cultura náhuatl), municipio de Zautla, en el estado de Puebla, Sierra Central, proyecto que ha contado con el apoyo del CESDER (Centro de Estudios para el Desarrollo Rural), permitió recuperar y difundir saberes locales y tradicionales de cuatro comunidades indígenas: Yahuitlalpan, Ocopipila, Chilapa y Zautla [Márquez Nava, 2000] 

Perú
-AIDESEP (Asociación  Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), tiene por misión trabajar en la defensa y respeto de los derechos colectivos indígenas, exponer su problemática y presentar las propuestas alternativas de desarrollo que plantean según su cosmovisión y/o estilo de vida. En colaboración con la Organización Nacional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), se implementó desde 2014 una Biblioteca Indígena en el Departamento de Loreto, con el objetivo de  crear un banco de conocimiento que incluirá libros de distintos idiomas nativos [Jorge Pérez, 2014]. 
–Asháninka Net, comunidades Asháninka, con sede en "Marankiari Bajo" del Río Perené, Selva Alta de Junín, se trata de un emprendimiento asociativo que ha logrado implementar cabinas de Internet en 42 comunidades y organizaciones ubicadas en un contexto geográfico de selvas. Han recibido apoyo de la Red Científica Peruana y la Agencia Canadiense de la Cooperación (IDRC), con quienes pudieron realizar un taller de Comunicación Comunitaria Rural desarrollado en la “Casa Cultura Asháninka” de Marankiari Bajo. Contaron con apoyos del Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones (INICTEL), la Red Quipunet, la RCP-IP (Red Científica Peruana – Internet Perú) entre otros organismos. Posteriormente analizaron los impactos por la introducción de nuevas tecnologías de comunicación en comunidades indígenas asháninka y Yánesha, con el objetivo de diseñar equipamientos estratégicos en el distrito Perené de la Amazonía central del Perú [Mino Eusebio Castro, 2001] 
-Asociación Solaris Perú (Cusco-Puno-Arequipa-Apurímac-Ayacucho), cuenta con cuatro Bibliotecas comunitarias-Centros culturales. Las bibliotecas cuentan con acceso a Internet, cuyo modelo de gestión entre las comunidades y la asociación promueve la lectura en las poblaciones rurales y en el público infantil [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Biblioteca Amazónica, fundada por Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA), se encuentra ubicada en el distrito de Iquitos, cuenta con diversos materiales sobre temas relacionados con la Amazonía, una interesante hemeroteca con información desde 1890, una cinemateca, filmoteca, pinacoteca, mapoteca y un aproximado a 3000 fotografías históricas. Su Director, Joaquín García Sánchez, ha dirigido el proyecto “Monumenta Amazónica”, destinado a recuperar las fuentes históricas de la cuenca amazónica desde el siglo XVI en adelante, llegando a publicar hasta el momento 24 volúmenes [Joaquín García Sánchez, 2012] 
-Biblioteca del Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana (IIAP), ubicado en Iquitos, la principal ciudad de la Amazonía. Ofrece una colección calificada en temas de Amazonía, especialmente en socio-economía, hombre y mujer indígena amazónicos, pueblos y comunidades amazónicas y ecoturismo. Entre los servicios de extensión bibliotecarios figuran instrucciones a líderes nativos en la administración de una biblioteca. El IIAP ha trabajado en varios proyectos de investigación y desarrollo tecnológico que enfocan la conservación natural de los recursos. Cuentan desde 2001 con una biblioteca ambulante que incluye una colección básica en temas tales como la conservación de la biodiversidad en relación al bosque de Amazonas [César Castro Aliaga, 2003] 
-Biblioteca Intercultural Asháninka (BIA), cuya colección ha sido fruto de convocatorias y donaciones de libros, incluyendo materiales no escritos, con apoyo de medios de comunicación y de la propia comunidad [César Castro Aliaga, 2003] 
-Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), Entidad sin fines de lucro creada por los Obispos de la Católica de la selva peruana, cuenta con una biblioteca que brinda servicios a la población amazónica y en especial a los indígenas, incluyendo trabajos de investigaciones [César Castro Aliaga, 2003] 
-Centro de Investigación de Lingüística Aplicada (CILA), dependiente de la Facultad de Lingüística de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuenta con una biblioteca especializada en pueblos indígenas, lingüísticas andina y amazónica, y educación bilingüe intercultural entre otros. En 1997 recibió la valiosa colección personal de la destacada lingüista e investigadora peruana Pozzi-Escot [César Castro Aliaga, 2003] 
-Chirapaq (Centro de Culturas Indígenas del Perú) ONG ubicada en Vilcashuamán, Ayacucho, nace en 1986 como “Centro de Culturas Indias”, asociación cultural impulsada por un grupo de personas de raíz andina y amazónica cuyo objetivo principal fue reivindicar la identidad cultural de los pueblos y comunidades. Desde el sitio Web ofrecen acceso a un archivo virtual conformado por boletines (un centro de documentación y órgano informativo denominado Wayra), información sobre pueblos indígenas, recursos en línea, Series (entre las que se encuentra Qellcay, desde donde se consultan programas educativos y artísticos), pronunciamientos (asambleas, discursos, homenajes, denuncias, actos, campañas), incluyendo valiosos  documentos con investigaciones e informes sobre oralidad, cine y radio indígena. Asimismo brindan capacitaciones para mujeres, con la elaboración de cuadernos de trabajo, asistencias y apoyo en temas relacionados con la salud y el derecho [Marcela Cornejo Díaz, 2005] 
-CIDTEL-INICTEL: Red Rural de Bibliotecas en Software Libre Huancavelica, desarrollada bajo un criterio de cooperación, ha permitido la comunicación entre las diez bibliotecas de esas localidades funcionando en base al Software INFOCID – CIDTEL, permitiendo la automatización de las mismas [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-FORMABIAP (Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana), desde donde brindaron apoyo al proyecto “Desarrollo Sostenible en Valles Cocaleros Peruanos”, CEDRO, perteneciente a la Región San Martín, Alto Huallaga, Ayacucho, con el desarrollo de bibliotecas comunitarias con acceso a internet, facilitando la consulta de documentos digitales. El proyecto buscó fortalecer las comunicaciones entre comunidades, el fortalecimiento institucional y alternativas laborales para los jóvenes [Sigfredo Chiroque Chunga, Alfredo Rodríguez Torres, 2007] 
-ITDG - Sistemas de Información para el Desarrollo Rural, Cajamarca, innovador proyecto que trabaja con telecentros y centros de información que tienen por objetivo ayudar a reducir el aislamiento y mejorar la comunicación entre las áreas urbanas y rurales. Incorpora los servicios de internet y las radios rurales, principal medio de comunicación de los poblados campesinos e indígenas de la región [Miguel Saravia, 2000] 
-Proyecto de Documentación sobre el lenguaje Iquito, creado con el objetivo de rescatar el idioma de la tribu de Iquito, ubicada en San Antonio de Pintuyacu, un idioma en peligro de desaparición. La comunidad recibe apoyo del Proyecto de la Ayuda de Cabeceras, y de un grupo de estudiantes de postgrado en La Universidad de Texas en Austin desde 2002. Prepararon un diccionario bilingüe Iquito-español, un libro de gramática Iquito, y la materia educativa bilingüe. Se han sincronizado los planes de proyecto para establecer un archivo textual y audiovisual sobre la historia oral y el conocimiento tradicional Iquito [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto Moquegua, experiencia colaborativa ubicada en el sur andino del país, incluye un aproximado a 20 bibliotecas escolares, muchas con usuarios indígenas, donde se implementaron  talleres de narración oral (Taller de narración de cuentos para docentes y Narración de cuentos tradicionales Moqueguanos), Conversatorios de experiencias educativas aplicando TIC´s en la escuela,  y campañas de donación de libros para la Biblioteca Municipal de Moquegua [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto QUIPUNET - Bibliotecas Rurales y Telecentros, Junín, Apurímac, Cusco, fundada en Washington, Estados Unidos en 1995, con el objetivo de apoyar mediante grupos de trabajo a escuelas y bibliotecas de la región. Se brinda apoyo con Bibliocentros Rurales a través del proyecto “abrace una escuelita”, dando como resultado las experiencias del Bibliocentro Rural Madre Francisca, de la Ciudad de Huancayo, el Bibliocentro Rural de Challhuahuacho (Ciudad de  Challhuahuacho, Apurímac, y el Bibliocentro Rural de Manto Parpay, Cusco [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto “Una biblioteca para Yauya: Atrapando el Mundo en Palabras”. Iniciativa de la Asociación Educativa y Cultural Jatún Nani para fortalecer la educación y el acceso a la información. El proyecto se desarrolló en coordinación con el programa de Ciencia de la Información de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), en la parte de organización documental e implementación de la biblioteca rural considerando espacios de lectura infantil. “Atrapando el Mundo en Palabras” permite concebir a la biblioteca como un soporte para la educación infantil en la zona de Yauya en Huaraz [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red Asháninka, emprendimiento sostenido por la Red Científica Peruana y la Agencia Canadiense de la Cooperación (IDRC), trata de una red de comunicación entre 42 comunidades indígenas y organizaciones regionales, permitiendo compartir recursos educativos y financieros, como la visita en 2003 de los líderes de la tribu Muckleshoot del Estado de Washington mediante la donación de computadoras [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red de Bibliotecas en la frontera Perú-Ecuador, a partir del documento "Promoción de Bibliotecas Públicas como Centros de Animación Cultural en la Frontera Perú- Ecuador" y con apoyo de la Biblioteca Nacional del Perú y el Ministerio de Educación y la Organización de Estados Iberoamericanos, recoge iniciativas sobre analfabetismo dirigidas a las comunidades Aguaruna, Huambisa, Shuar y Ashuar. Bajo este proyecto la biblioteca indígena ofreció formación técnica a profesores bilingües para gestionar bibliotecas itinerantes, que incluían colecciones móviles con la utilización de lanchas [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
–Red de bibliotecas fluviales del Alto Marañón y Santiago, proyecto desarrollado por la Biblioteca Nacional del Perú en colaboración con la OEA a partir de 1997, en la provincia Condorcanqui (departamento Amazonas), en las comunidades nativas de Aguaruna y Huambisa. Se instalaron dos bibliotecas centrales: “Ayamtai” (Aguaruna, lugar sagrado) y “Bikut” (Huambisa, significa “el sabio del pueblo”). Las colecciones fueron compuestas por distintos tipos de documentos en forma bilingüe. Se implementaron mochilas viajeras a caseríos ubicados en los afluentes de los ríos mencionados. El trabajo incluyó recopilación de las tradiciones orales en las propias lenguas de ambas comunidades con el apoyo de profesores bilingües interculturales, posteriormente publicados en formato libro y difundido como material de lectura en las escuelas de la zona [César Castro Aliaga, 2003] 
-Red de bibliotecas Municipales y Comunitarias, Biblioteca Pública Municipal del Cusco, considerado el primer Centro Coordinador Regional del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de la Biblioteca Nacional del Perú, alberga fondos antiguos considerados patrimonio cultural documental bibliográfico. Brinda apoyo a las bibliotecas del departamento, ofreciendo acceso a la información a la comunidad [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red de Bibliotecas Rurales Quechuas de Ayaviri, Puno, proyecto educativo gestionado por el Colegio de Bibliotecólogos del Perú en coordinación con la comunidad de Ayaviri que integra los poblados de Pacobamba, Condoromilla y Pirhuani, con un 40% de población indígena Quechua. Incluye la validación de una colección de audio casetes y Cds con temas relativos a las costumbres y problemáticas de la vida rural relacionadas con programas educativos [Segundo Soto Coronel y Luz Gamarra, 2003] 
–Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca (RBRC). Movimiento cultural y educativo sin fines de lucro que cuenta con un complejo sistema de biblioteca circulante, sin locales ni vehículos, apuntalando el voluntariado, cuenta con bibliotecarios rurales andinos elegidos en asambleas comunitarias, donde la lectura es compartida y gestionada entre los propios campesinos distribuidos en más de 600 puntos geográficos de la región. Además del préstamo mediante el sistema de mochilas viajeras, tiene entre sus objetivos el producir material bibliográfico desde el conocimiento de la propia población, en tal sentido se destacan publicaciones locales como la compilación del proyecto “Enciclopedia Campesina de Cajamarca”, dando lugar a la serie “Nosotros los cajamarquinos” donde se refleja el modo de vida andino mediante cuentos y relatos. Entre los programas compartidos figuran el Grupo de Estudios de la Prehistoria Andina de la Red de Bibliotecas Rurales (GEPA) donde registran el arte rupestre y la iconografía de Cajamarca, el  Archivo de la Tradición Oral Cajamarquina (ATOC) donde fue posible publicar la colección Biblioteca Campesina, y un valioso programa comunitario denominado “Personas con Capacidades Proyectables” (PCCP) donde se brinda ayuda a personas con capacidades físicas limitadas. [Alfredo Mires Ortiz, 2000] 
-Red de Bibliotecas Rurales de Huancavelica, norte del departamento Huancavelica (Sierra Central), proyecto apoyado por la Biblioteca Nacional y la UNESCO que permitió el desarrollo tecnológico de las bibliotecas rurales. Representa una de las primeras experiencias bibliotecarias para incorporar TIC´s en comunidades rurales. Permitió a los campesinos mejorar la calidad de sus tejidos, a base de información y actividades proporcionadas y generadas desde la biblioteca [César Castro Aliaga, 2003] 

Venezuela
-Asociación Civil de Apoyo al Indígena (UNUMA), fundada en 1990, realizó un proyecto de capacitación a maestros de la etnia Pemón con el objetivo de favorecer la producción local de materiales de lectura en lengua materna. Contaron con el apoyo de la Red de Bibliotecas Públicas de los estados Bolívar y Amazonas, donde se realizaron actividades de capacitación sobre producción de libros en tela. Entre sus objetivos figuran la producción y edición de materiales de lectura en lenguas indígenas, promoviendo la lecto-escritura en lengua materna (Haydee Seijás,1999). 
-Red de Bibliotecas Públicas del Estado Amazonas, surgida  en 1984 luego de la creación, en el Estado Amazonas, de la Biblioteca Pública  Central “Simón Rodríguez”, Puerto Ayacucho (1978), desde donde se brindaron servicios a comunidades indígenas, especialmente el grupo étnico whotüja (piaroa), ubicado en los ejes fluviales Orinoco-Atapabo, Casiquiare y Río Negro. Actualmente la Red está constituida por una biblioteca en la capital de cada uno de los siete municipios, cinco en los barrios de Puerto Ayacucho, una Biblioteca Central, 4 bibliotecas en áreas rurales del interior del Estado (en Caño Grulla, Raudal del Danto, Coromoto Cuao y Mavaca) incluyendo los servicios móviles bibliotecarios fluviales y terrestres. El proyecto incluyó la creación del Fondo Editorial “Biblioteca Amazonense”, cuyo acervo integra el catálogo público de la Biblioteca Nacional de Venezuela, creación de concursos literarios para incentivar la producción de materiales bilingües, creación del boletín informativo “Biblioselva” y la Revista Infantil jikichahua [Milagro Medina de Silva, 2000] 
-Servicios móviles bibliotecarios del Estado Amazonas, compuestos por el bibliobús, bibliomóvil, bibliolancha, bibliofalca y bibliobongo. Se tratan de transportes terrestres y fluviales que recorren los poblados y los ríos de Amazonas. Desde su implementación en 1968 (creado por el Banco del Libro), los bibliobuses tuvieron por función promover la lecto-escritura, incluyendo servicios de extensión como proyección de películas, obras de teatro, títeres, manualidades y ajedrez. En 1986 surge la bibliolancha, concebida como un modelo de extensión de la Red de Bibliotecas Públicas, atendiendo a las comunidades indígenas ribereñas del río Sipapo y del Orinoco. En 1992 surge el Bibliobongo, elaborado a partir de la corteza del árbol “Palo de Mure”, moldeado por los propios indígenas, logrando aumentar el número de comunidades atendidas (jivi, Piaroa, Kurripaco, Mixto y Piapoco) cuyo recorrido abarca desde el Puerto de Samariapo hasta San Carlos de Río Negro, transportando cajas viajeras (recipientes de plástico como también bolsos impermeables) que contienen libros y revistas para toda la familia, además de una pequeña ludoteca, películas y material deportivo. Una de sus fortalezas ha sido la recuperación de leyendas indígenas, contando con un bibliotecario de la etnia Piapoco, hablante del idioma jivi. Finalmente en 1997, con el objetivo de ampliar la cobertura del servicio bibliotecario público del Estado Amazonas a las poblaciones indígenas situadas al sur del Estado, surge la Bibliofalca, con apoyo de UNICEF, que incluye sala de lectura para actividades pedagógicas  y préstamos de material bibliográfico, promoviendo la producción audiovisual de materiales bilingües y ampliando la ruta desde Samariapo hasta macuruco, llegando a cubrir un área de 32 comunidades pertenecientes a los municipios de Autana y Atabapo, sumando la etnia Baniva entre los pueblos beneficiados con el servicio [Oskar Pablo Pérez Redondo, 2007] 
–Sistema de Escuelas Bolivarianas en Red, con base en la educación rural, se trató de un proyecto experimental afincado en el estado de Zulia, en donde habita la etnia Wayuu. Contó con la participación de la Red de Bibliotecas Públicas a través del proyecto “Libros Vivientes”, donde se involucraron bibliotecarios rurales, maestros indígenas de Machiques y maestros rurales trujillanos entre otros (Livio Rangel, 2003). 

viernes, 15 de julio de 2016

Taller de lengua qom en la Biblioteca Qomllalaqpi


Una vez más, Ana Medrano ha iniciado su habitual taller de lengua qom para los niños del Centro Comunitario Daviaxaiqui de Derqui, un taller que si bien está destinado a la propia comunidad abre sus puertas a quien quiera participar. El objetivo detrás de este emprendimiento comunitario es fortalecer la identidad de los jóvenes qom a través del conocimiento de su propia lengua materna. El taller tiene un enfoque lúdico, donde los más chicos aprenden a socializar nombres de animales en lengua materna mediante ilustraciones, como así también la escritura de verbos y oraciones acompañados de cantos.

Este taller brindado en el “Barrio Toba” tiene relación con un taller de canto qom denominado Qomi Qompi (que también es el nombre del coro infantil qom donde cantan cuatro de los hijos de Ana y Roque, quienes participan como invitados en algunas canciones del grupo Tonolec), iniciado en el año 2013 con el objetivo de recuperar las canciones en lengua materna. Aquella experiencia contó con la colaboración de la musicoterapeuta María Claudia Olmedo, del psicólogo Antonio Lapalma, especialista en psicología comunitaria, y de Patricia Pellizzari, directora del ICMUS (Investigación, Comunidad y Clínica Musicoterapéutica), coordinadora del equipo de musicoterapia de Morón. A su vez este emprendimiento motivó, por parte de otras familias de la comunidad, la conformación de una murga, género musical poco habitual en comunidades indígenas al cual le incorporaron una impronta propia de la cultura.

Lo interesante del reciente taller de lengua es que ha generado un intercambio con maestros de Resistencia, Chaco, quienes han visitado la comunidad de Derqui, permitiendo compartir experiencias para luego replicarlas en sus escuelas.


Materiales requeridos para el taller de lengua

En esta ocasión la lingüista qom solicita, de ser posible, la donación de carpetas, cuadernos, lápices, tizas y resmas de papel A4. Las clases se realizan dentro de la Biblioteca Qomllalaqpi, donde ya cuentan con pizarrón, mesas y sillas.

Otra donación que sería muy valiosa para la comunidad es una impresora, ya que en el Centro Daviaxaiqui cuentan con 7 computadoras HP 5500 Windows XP, pero necesitan imprimir los textos trabajados en clase, para facilitarles a los chicos las tareas en sus hogares, nos dice Ana que la comunidad estará muy agradecida por la gran utilidad que le darían a la impresora.

Por autorización de Ana y de su pareja Roque facilitamos su teléfono para que se puedan contactar aquellos que quieran ayudar en este necesario proyecto educativo.
(02304) 485288 (Preguntar por Ana Medrano o Roque López).

Ñacheck! (gracias).

Por Ana Medrano. Centro Comunitario Daviaxaiqui. Biblioteca Qomllalaqpí


Fuente:
Facebook Taller Qomi Qompí:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.766486550035552.1073741840.348295168521361&type=3

Versión para El Orejiverde:
http://www.elorejiverde.com/buen-vivir/1513-fortalecer-la-identidad-con-el-idioma-originario

viernes, 8 de julio de 2016

Entrevista a Shailili Zamora Aray en Revista Fuentes


Se publica en esta ocasión la entrevista completa, para la Revista Fuentes, de Shailili Zamora Aray, la primer bibliotecaria indígena de la Argentina, flamante egresada en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), representa uno de los tantos casos de mestizajes entre culturas indígenas (wichi-kariña, culturas ubicadas respectivamente en territorios argentinos y venezolanos), en esta entrevista se comparten algunos de sus anhelos, su vocación de servicio y las múltiples posibilidades de colaboración entre bibliotecas y comunidades indígenas, un gusto enorme haberla entrevistado.

Palabras clave: BIBLIOTECAS INDÍGENAS; ROL SOCIAL BIBLIOTECARIO; BIBLIOTECOLOGÍA COMUNITARIA; BIBLIOTECARIOS

Noticia biográfica:

Shailili Zamora Aray  es egresada en bibliotecología en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Oriunda de Puerto Ordaz, Venezuela, a los 11 años vino a vivir a Puerto Tirol, provincia del Chaco. Su madre pertenece al linaje de la etnia kariña de Venezuela, mientras que su padre forma parte de la etnia wichí del Chaco.

Se trata de la primera egresada del programa Pueblos Indígenas de la UNNE, que fue puesto en marcha en 2011, con el objetivo de promover la inclusión de estudiantes de las etnias qom, wichi y moqoit. La joven bibliotecaria trabajó en el Centro de Documentación Indígena en el marco del programa Pueblos Indígenas del Instituto de Cultura del Chaco, que dirige el historiador qom Juan Chico, donde continúa desempeñándose recopilando información sobre los pueblos indígenas de la zona y de América Latina.

Actualmente Shailili planea terminar la carrera de Archivóloga y continuar con la Licenciatura en Ciencias de la Información.


Entrevista
-Shailili, fuiste la primera alumna indígena en recibirse de bibliotecóloga en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Entre tus compañeros ¿existen otros casos en la misma situación?
Si, conozco al menos a cinco jóvenes qom que estaban estudiando, están entre primero, segundo y tercero. Tanto en bibliotecología como archivología.

-Tu madre pertenece a la cultura kariña, donde estuviste hasta los 11 años ¿Cómo fue tener que dejar tu comunidad natal en Venezuela? ¿Qué diferencias encontraste en Chaco?

Fue un cambio muy grande para mi, era dejar todo lo que conocía. Aunque quería quedarme, eso significaba separarme de toda mi familia.
La diferencia más grande siempre fue que ser indígena representaba un problema y una novedad. Cuando comencé la primaria no había otros indígenas en mi salón, es más no había en todo el turno mañana.

-¿Imaginas una posible intervención en bibliotecas ubicadas dentro de comunidades indígenas?
Sí, me gustaría poder ver como es la relación de las bibliotecas con las comunidades, saber cómo se comunican con los pueblos y como facilitan el acceso y transmiten la información.

-¿Cómo fortalecerías la identidad de una comunidad indígena desde el espacio de una biblioteca?
Se puede fortalecer de muchas maneras, una biblioteca tiene que proveer información a la comunidad que pertenece, sin discriminación de ningún tipo.
Hay servicios como el de información al ciudadano y el de diseminación selectiva de la información que serían muy útiles para los pueblos indígenas en lo que es la protección, difusión y conservación de las diferentes culturas.

-¿Pueden las bibliotecas ser representativas de los valores de las culturas indígenas?
Sí, siempre que haya profesionales que sean indígenas que conozcan su cultura y sean nexos entre las comunidades indígenas y el mundo de la información, y viceversa.

-¿Que reflexión te merece la tarea de recopilación que se realiza en el Centro de Documentación Indígena?
Es una tarea difícil, porque hay escasos lugares que tengan documentación sobre los pueblos indígenas, que estén bien registradas, clasificadas y disponibles para la consulta. A eso se le puede sumar que muchos son estudios de interpretación, ya que no han sido escritos por miembros de las comunidades que describen.

-En ese sentido, desde el Centro de Documentación ¿han podido contactar a informantes locales de las etnias?
Sí, uno de nuestros trabajos es estar en contacto con los referentes de cada pueblo, en cada barrio y localidad en las cuales trabaja el Programa de Cultura de los Pueblos Originarios, así hemos obtenido información diversa sobre los pueblos y su vida tanto en el interior como en la ciudad.

-¿Como tratarías el tema de la oralidad dentro de las comunidades?
El registro oral es sumamente importante ya que ha sido el medio tradicional por el cual se traspasa la historia, la cultura de un pueblo indígena. En este momento también es el método más rápido y veraz para realizar un registro. Y a partir del registro oral se pueden generar otros documentos.

-Esta respuesta me hace recordar la experiencia Qomlaqtaq de Rosario (Santa Fe) donde fue posible realizar cuentos digitales bilingües (qom-castellano) que podían leerse o escucharse en ambas lenguas ¿Ves posible, en las comunidades que frecuentas, implementar este tipo de documento?
Sí, es posible, realmente no es necesario el uso de grandes, complejos y complicados sistemas para realizar tal actividad, por supuesto es necesario el trabajo en grupos de diferentes disciplinas, pero un bibliotecario está capacitado para enfrentar ese tipo de retos, ya que nuestra formación es interdisciplinaria y la gente que pertenece a los pueblos posee grandes capacidades que con estimulo pueden generar posibilidades increíbles, basta ver lo que se ha creado en otros países que impulsan la autonomía y autogestión de los pueblos.

-A veces he notado esta disyuntiva, hay investigaciones realizadas por personas ajenas a la cultura que no tienen por finalidad entender lo que el paisano sabe sino más bien interpretar para la sociedad occidental lo que “comprende” de dicho entendimiento ¿se percibe al interior de las comunidades esta lectura del otro? ¿Qué sienten al respecto?
Es muy divertida esta pregunta porque con mis compañeros indígenas hemos ido a presentaciones de diversas ponencias relacionadas con la temática indígena, y siempre hablamos de ese hecho, como se expresan en nombre de nosotros, haciendo de sus interpretaciones verdades innegables. Lo cual en algunos casos nos parece risible, porque de una u otra forma están diciéndonos como ser o como éramos.

-¿En que momento surgió la idea por estudiar esta carrera?
Siempre ha estado muy presente en toda mi vida, pero lo elegí por el poco tiempo de cursada y las posibilidades de trabajo, aunque no imagine trabajar en una biblioteca “normal”, mis raíces son bastante fuertes, así que el trabajo con las comunidades indígenas es parte de todo. Pero el momento que más peso tuvo fue cuando en el cursillo de ingreso los profesores hablaron de la posibilidad de investigación, de recuperación y resguardo de la memoria de los pueblos, y allí fue que dije esto es lo que quiero, técnicamente todavía no he cumplido mi meta. Tengo que terminar mi licenciatura.

-Hubo bibliotecarios que mencionaron sobre la importancia de contar con escritores indígenas dentro del contexto escolar, en tal sentido ¿Cómo es la situación en Chaco?
Tanto los textos sobre la cultura indígena como los que tratan de transmitir el idioma son escasos, aunque en los últimos años han ido aumentando, porque más escritores indígenas han escrito tanto en español como en su lengua materna.
Existen varias dificultades con respecto a esto porque el idioma tiene variables entre las comunidades.

-¿Qué opinión te merece la disyuntiva de bibliotecas indígenas sin bibliotecarios indígenas?
Bueno en realidad habría que definir que es una biblioteca indígena, para mí una biblioteca está compuesta a grandes rasgos por la colección, el personal y la comunidad a la cual atiende. Por lo tanto una biblioteca indígena tiene que cumplir con estos rasgos, si uno de ellos falta entonces no se puede definir como tal. Es muy similar al hecho que ocurre en las escuelas bilingües donde la gran mayoría de los maestros no son indígenas y no conocen sobre la cultura de los pueblos indígenas a los cuales están enseñando.

-Si bien se labraron leyes que reconocen la necesidad de una Educación Intercultural Bilingüe, y que desde hace años existen casos de “Auxiliares Docentes Aborígenes”, “Maestros Bilingües interculturales” y “Profesores Interculturales Bilingües”, en función de evitar el analfabetismo y entendiendo la lengua materna como fortaleza de identidad ¿alcanza que un auxiliar traduzca lo que un docente enseña en clase?
En primer momento no se mucho de mis idiomas, por distintas cuestiones, como mi caso hay muchos. Sin embargo, de la experiencia de otras personas, hablar un idioma no te hace conocer su cultura, en el ámbito escolar se dan diversas variables hay chicos que hablan el idioma, quienes lo entienden pero no lo hablan y quienes no lo saben directamente. Entonces solo traducir la clase no es suficiente en ninguna de las variables si lo que se quiere es fortalecer la identidad.

-He notado en algunos casos una ausencia de entendimiento entre la Educación familiar indígena y la Educación escolar pública, desde tu perspectiva ¿Cómo crees que es posible fortalecer la identidad de los alumnos indígenas dentro del contexto escolar? ¿Que rol puede cumplir la biblioteca escolar en dicho escenario?
Se puede fortalecer aceptando que son indígenas tanto en el ámbito familiar como escolar, no dejan de ser indígenas al entrar a la escuela, por tanto ellos poseen conocimientos válidos sobre su cultura y su historia, lo cual hay que respetar, valorar y propiciar su desarrollo.
Desde la biblioteca se puede trabajar en lo que son las historias que ellos conocen, de lo que le han contado sus abuelos, de sus propias experiencias. Hay muchas estrategias, diversas animaciones y promociones de la lectura no solo pensando en el uso de los textos escritos sino también desde la oralidad, para reforzar las diversas culturas.

¿Cual sería tu sueño dentro de la bibliotecología?
Facilitar el acceso a la información hacia y desde los pueblos indígenas.
-Por último ¿Qué representa para vos la figura del bibliotecario/a?
Es un guía, es alguien que puede y debe abrir puertas hacia otros mundos, orientándote en lo que podría llamarse la apertura de la forma de pensar.
Nota:
Un verdadero gusto haber entrevistado a Shailili, quien gentilmente accedió a extender la entrevista original publicada en el diario digital El Orejiverde:

En este caso se incluyen nuevas preguntas, completando de este modo la entrevista, publicada finalmente en el número 43 de la Revista Fuentes, de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia.