Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

domingo, 11 de septiembre de 2016

El emancipatorio destino de los libros


Como encargado de la sección biblioteca del diario digital El Orejiverde, suelo consultar, entre otras fuentes, las notas de prensa de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, hace unos días una de ellas me impactó mucho por su fuerte carga simbólica, se trata del gesto que un militante del Partido Comunista de Santiago del Estero, Luis Alarcón, tuvo con el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, al obsequiarle las obras completas de Vladimir Ilich Uliánov Lenin, en el marco de la visita del mandatario a la Argentina, con motivo de recibir el título de Doctor Honoris Causa entregado por la Universidad Nacional de Santiago del Estero. Allí, en medio de los presentes, el militante comunista, de profesión tornero, y cuyos padres cordobeses fueron obreros, sorprendió a Linera al obsequiarle los 44 tomos que en plena Dictadura Argentina fueron salvados de ser devorados por el fuego. En tal sentido vale replicar las palabras que Alarcón dedicó al vicepresidente boliviano en una carta:

De allí nace mi interés por los libros y la lectura, que no abandoné hasta hoy. Mi biblioteca llegó a tener 3.000 libros, pero la persecución que vivimos durante la dictadura militar de 1976-83 la diezmó y la hizo peligrosa”.

Habría que imaginar el contexto para entender el valor de este gesto, como también reflexionar porqué es peligrosa una biblioteca, tanto como en ocasiones resulta conflictivo ejercer el pensamiento público, la peligrosa empatía de las ideas, y sin embargo su emancipatorio sentido, su vuelo sin frontera.Vaya gesto para Álvaro García Linera, destinatario de un legado que supo de armarios cerrados y cuidadas lecturas. Para el compañero de Evo Morales seguramente esa carga en su equipaje no tendrá por destino una delicada vitrina de museo sino que ocuparán estantes de una biblioteca, donde se doblarán y ajarán cada una de esas hojas, pero que ciertamente ayudarán a discenir un poco mejor el entendimiento de este complicado mundo.

Al final de la carta Alarcón expresa lo siguiente:
Decidí poner en sus manos, viendo en ellas las de todo su pueblo, esta colección de libros que honrarán la biblioteca de Bolivia. Le pido aceptar este modesto presente como un gesto fraterno de un santiagueño a los estudiantes de Bolivia, que también son torneros del pensamiento de su tiempo”.

Dicen que los torneros tienen la virtud de otorgarles formas a las piezas, pero también la vida los va tallando, creciendo con las lecturas y luchando por la igualdad de derecho, es parte de un compromiso irrenunciable, de conciencia y participación, que probablemente los acompañe toda su vida, nunca es posible imaginar el destino de unos libros, a veces están condenados al silencio de un estante desvencijado, a veces logran salir al ruedo, favoreciendo el razonamiento crítico y ético de quienes los frecuentan solitariamente en un determinado período de tiempo.

Cabría analizar en que plano de la Biblioclastía podemos ubicar esta experiencia de vida de Luis Alarcón, como también la incidencia de las bibliotecas obreras entre los trabajadores, muchos de ellos obreros cultivados por encendidas lecturas, vinculados a bibliotecas anarquistas, socialistas o comunistas, que tuvieron por criterio organizar bibliotecas con carácter solidario, estrechando manos allí donde hubo carencias, y es aquí donde aparece una pregunta que alguna vez se formuló Osvaldo Bayer:

¿por qué estos gestos altruistas en un contexto político donde prima el egoísmo?

Y tal vez la respuesta la sabemos pero no nos hacemos el tiempo para desmenuzar lo que encierran en sí mismas estas palabras: porque son necesarios y porque son imprescindibles, también por que son inevitables, en ese sentido la historia se trata de un permanente desbalanceo que es preciso equilibrar, los gestos nunca alcanzan del todo para balancear ese eterno eje moral, en el cual un conjunto de intereses buscan instalar socialmente una conciencia en modo singular, pero esas actitudes no son invisibles y dejan una profunda enseñanza. No deja de ser una derrota, una hermosa derrota. Es como aquel cuento sufi sobre el muchacho que pasaba todas sus mañanas recogiendo estrellas de mar para lanzarlas al agua, un día de le acercó un escritor y le preguntó porque hacía eso, el joven respondió “recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar: la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”, entonces el escritor le dice que eso no tiene sentido, “hay miles de estrellas en la playa y nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”, he allí que el joven miro fijamente al escritor, tomó una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó “para esta...si tiene sentido”.

Tal vez fue esa la tarea de Luis Alarcón, y lo que hagan mañana los nuevos lectores con su vieja biblioteca sea ir a la playa a salvar algunas estrellas. A veces, bastan los libros para que todo vuelva a comenzar.

Nota completa:

El vicepresidente recibió las “Obras completas” de Lenin rescatadas de la dictadura por un militante del Partido Comunista de Santiago del Estero.

Miércoles 31 de agosto de 2016
Santiago del Estero, Argentina.

Después de recibir el título de Doctor Honoris Causa, entregado por la Universidad Nacional de Santiago del Estero, la semana pasada, el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, fue sorprendido por Luis Alarcón, militante activo del Partido Comunista, quien le obsequió las “Obras Completas”, de Vladimir Ilich Uliánov Lenin, las mismas que fueron salvadas de ser devoradas por el fuego, iniciado en su biblioteca personal, en tiempos de la dictadura argentina.

En esa ocasión, la emoción embargó a García Linera por el gran significado que tiene esta colección de 44 tomos, publicados por la editorial Cartago, para él al tratarse de libros que guían su pensamiento revolucionario, además por la confianza depositada en su persona, para preservar los mismos.
Luis Alarcón, tornero de profesión, nació en 1943, de padres obreros cordobeses, quienes le inculcaron la pasión por la lectura, pese a que ellos apenas sabían leer y escribir, como él mismo cuenta en una carta que escribió al mandatario de Estado boliviano.
“De allí nace mi interés por los libros y la lectura, que no abandoné hasta hoy. Mi biblioteca llegó a tener 3.000 libros, pero la persecución que vivimos durante la dictadura militar de 1976-83 la diezmó y la hizo peligrosa”, relata Alarcón en la misiva.
Asimismo, Alarcón comentó que, desde siempre, es un militante activo del Partido Comunista de Santiago del Estero, también es miembro de la Pastoral Social Religiosa de la ciudad de La Banda, perteneciente a la provincia de Santiago del Estero, de la República Argentina, donde reside actualmente junto a su esposa, quien lo acompañó en esta oportunidad.

Al momento de la entrega, con una sencillez destacable y con profunda emoción reflejada en el abrazo fraterno que le dio al jefe de Estado nacional, encomendó uno de sus más grandes tesoros para que pueda contribuir a los logros de Bolivia y al proceso que vive, y así se convierta en un ejemplo para las naciones del continente.

“Decidí poner en sus manos, viendo en ellas las de todo su pueblo, esta colección de libros que honrarán la biblioteca de Bolivia. Le pido aceptar este modesto presente como un gesto fraterno de un santiagueño a los estudiantes de Bolivia, que también son torneros del pensamiento de su tiempo”, afirma al finalizar su carta.

El contenido de la carta recibida por el vicepresidente, entre los libros, es transcrito en extenso por el gran valor que encierra.

“La Banda, Provincia de Santiago del Estero, República Argentina, 22 de agosto de 2016.
Sr. Álvaro García Linera
Presente.-
Estimado Compañero:

Primero quiero celebrar su visita, que nos da la oportunidad de escucharlo y escucharnos, pensando juntos sobre nuestros pueblos, que siguen buscando los caminos hacia la libertad.
Sabemos que es una larga marcha, y hoy hacemos un alto para reflexionar sobre el rumbo, el momento, las estrategias y los medios.
Más allá de la investidura de su honroso cargo, permítame que le hable con la confianza y el espíritu fraterno de un compañero de ruta.
Provengo de un hogar de obreros de Córdoba, donde nací. Mi padre y mi madre apenas sabían leer y escribir, pero supieron enseñarnos a pensar y estudiar.
De allí nace mi interés por los libros y la lectura, que no abandoné hasta hoy. Mi biblioteca llegó a tener 3.000 libros, pero la persecución que vivimos durante la dictadura militar de 1976-83 la diezmó y la hizo peligrosa.
Era peligroso que un tornero, que es mi oficio, tuviera una biblioteca, sobre todo si sus obras tenían contenido social y revolucionario. En 1977 me radiqué en La Banda, que hoy es mi hogar, traje los libros que quedaban y los cuidé en esos años difíciles.
Como tornero aprendí a darle forma a las piezas, y como nunca dejé de leer me di cuenta que los libros, al mismo tiempo que la vida, nos van tallando y nos ayudan a crecer.
Por eso, sabiendo de su visita y conociendo algo de su pensamiento, así como de la historia y el momento actual del hermano Estado Plurinacional de Bolivia, compartiendo los obstáculos de su camino pero también valorando sus logros, que son un ejemplo para todas las naciones del continente…

(…) decidí poner en sus manos, viendo en ellas las de todo su pueblo, esta colección de libros que honrarán la biblioteca de Bolivia. Se trata de las “Obras Completas” de Lenin –Vladimir Ilich Uliánov–, publicadas por la Editorial Cartago, de Buenos Aires, entre 1957 y 1963. Son 44 tomos, dos de ellos conteniendo el índice.

Le pido aceptar este modesto presente como un gesto fraterno de un santiagueño a los estudiantes de Bolivia, que también son torneros del pensamiento de su tiempo.
Luis Alarcón”.

Fuente:

martes, 6 de septiembre de 2016

Sobre la identidad de los bibliotecarios latinoamericanos


Recientemente, como miembro de la Revista Fuentes, llegó a mis manos el número 43 de la querida publicación, deteniéndome en una excelente reflexión de Robert Endean Gamboa titulada "la identidad de los bibliotecarios latinoamericanos", tema complejo si los hay, de múltiples aristas, en donde el autor tuvo por criterio recuperar en la primer parte del texto las actividades de algunos bibliotecarios, de esos que podemos ubicar como imprescindibles en contextos de "trinchera", como habitualmente se los suele llamar, labrando tareas en contextos comunitarios con un fuerte sentido de responsabilidad social y ética profesional. Existen tantos casos como bibliotecas y sin embargo en el imaginario social cuesta encontrar a la bibliotecología entre las disciplinas capaces de ofrecer respuestas a problemáticas de índole social, cultural y/o educativa.

En primer lugar, quiero plantear que me enriquecen estos textos críticos, suele ser una práctica común en Robert Gamboa, en tal sentido quisiera aportar una mínima contribución con respecto a la conclusión del artículo de que es imposible la identidad bibliotecaria (según Robert o no existe o no es asumida o reconocida como tal) personalmente creo más bien esto último.

Nuestra disciplina, en líneas generales, no tiene un reconocimiento social por fuera de la profesión, no es especialmente visible en contextos interdisciplinarios, cuando profesiones como la psicología, antropología o sociología si son tenidos en cuenta por la sociedad al momento de abordar problemáticas o encrucijadas de diversa índole, todas aportan fragmentos y elementos de su praxis profesional, sostenida, reconocida y apreciada en la crítica por los medios de comunicación, encontrando eco en los eventuales lectores que aceptan y reconocen esos aportes, pero que seguramente se sorprenderían de encontrar en la bibliotecología respuestas afines a dichas problemáticas (una entre tantas, la llamada "inclusión social").

Deberíamos dejar de aceptar la sorpresa ajena como elemento común en nuestras intervenciones, pero nos excede, parece parte del contexto asumido como natural, lo "normal" en esos contextos es la invisibilidad, y entonces hurgamos un poco y encontramos como consecuencia, en algunos casos, cierto complejo de inferioridad a causa de esa ausencia de reconocimiento, lo que nos lleva a renombrar conceptos para que tengan un mayor impacto, a "publicar o perecer" pero mas que eso, a "publicar para no desaparecer". Yo creo que existe una identidad bibliotecaria, y que la biblioteca, cuando interviene en su comunidad, fortalece esa noción de identidad. Quiero creer que este concepto se extiende más allá de las bibliotecas comunitarias, campesinas e indígenas, donde la creación del propio acervo es su principal característica y fortaleza, quiero creer que allí radica nuestro discernimiento, nuestra construcción. Tal como lo expresa Robert al final de su texto, es necesario "pensar al bibliotecario latinoamericano desde adentro".

Eso si Robert sería un verdadero despertar de América Latina.

La siguiente reflexión estuvo motivada en el artículo “La identidad de los bibliotecarios latinoamericanos”, de Robert Endean Gamboa, en su habitual columna de Fuentes.

Texto completo:

La Identidad de los Bibliotecarios latinoamericanos
Maestro Robert Endean. Maestro en Bibliotecología. Vicepresidente de la Academia Mexicana de Bibliografía de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Presidente de la Sección de Políticas de Información de la Asociación Mexicana de Bibliotecarios.

En algunas partes del territorio latinoamericano, ocasionalmente se reconoce a los bibliotecarios que muestran con hechos su disposición a realizar actividades que superan las tareas rutinarias que tienen asignadas. De esta manera, los bibliotecarios José Guillén (Venezuela), quien ha sido responsable de la salvaguarda y el resguardo de obras con valor histórico que ahora están en la Biblioteca Nacional de su país; o Emilsen Rubeslein Suárez Ballén (Colombia), quien ha tenido a su cargo un programa de recuperación del patrimonio cultural de su comunidad desde la biblioteca pública; o David Ramírez (México), quien se ha dedicado a mantener por años una red regional de bibliotecas públicas, incluso usando para convencer su arte como pintor; o Aurelio Higuita (Colombia), quien dormía en la biblioteca para cuidarla por falta de puertas y ventanas, son algunos casos señalados con la distinción de ser bibliotecarios ejemplares.

Son conocidos también los incidentes ocurridos a varios bibliotecarios del Cono Sur, que en el pasado sufrieron persecuciones, o que padecieron expurgos o destrucciones de sus bibliotecas. Otras situaciones no menos terribles ocurrieron con bibliotecarios en Guatemala, Nicaragua, El Salvador o Perú, donde algunos incluso perdieron la vida en situaciones de extrema violencia.
Las características señaladas como distintivas de estos bibliotecarios ejemplares son su mística, amor y disciplina, además de su compromiso con sus comunidades.

En contraparte, hay algunos países de la región en donde lo que se reconoce con las premiaciones es únicamente la antigüedad o permanencia en un puesto de trabajo, a pesar de que en el mismo el bibliotecario no haya mostrado más que el cumplimiento de las rutinas laborales. Esto incluso llega a exaltarse como una virtud, como notamos en México con los ejemplos de buenos bibliotecarios que biografió Juan B. Iguíniz, o en la obra Forjadores e impulsores de la bibliotecología latinoamericana (2006) de Estela Morales.

Esta oposición aparente que se hace al enfatizar el mérito sobresaliente del bibliotecario contra la virtud de su permanencia en las rutinas es una constante en América Latina, que podemos encontrar manifestada en todos los ámbitos y para toda clase de bibliotecas y bibliotecarios. Por supuesto, es resultado de las estructuras de poder de cada lugar.

Un caso aparte lo encontramos en el Perú del siglo XIX con el llamado "Bibliotecario Mendigo", que fue el apelativo que se dio al escritor y político Ricardo Palma (1833-1919) cuando, luego del saqueo que padeció la Biblioteca Nacional de su país, fue de casa en casa pidiendo libros, y también pidió a personalidades extranjeras que hicieran donaciones para rehacer el acervo.

Las oposiciones aquí señaladas apuntan a que la identidad del bibliotecario es una cuestión que debe ser pensada como un tema para el cual se requiere una sesuda reflexión, aún más si consideramos la existencia de formas de reunión de bibliotecarios en asociaciones, clubes y sindicatos.

Tenemos así que los bibliotecarios tienen asociaciones, que a veces pueden sólo admitir a quienes acrediten haber realizado estudios de biblioteconomía. En esta situación de exclusividad se encuentran el Ascolbi (Colegio Colombiano de Bibliotecología), el Colegio Nacional de Bibliotecarios (México), el Colegio de Profesionales en Ciencias de la Información (Bolivia), el Colegio de Bibliotecarios de Chile, la Asociación Panameña de Bibliotecarios o la Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina (ABGRA), entre otros, que tienen como misión la defensa del campo de trabajo de los bibliotecarios profesionales.

También hay asociaciones que admiten a todo tipo de personal que labore en las bibliotecas, como son los casos de la Asociación de Bibliotecarios, Archiveros y Museólogos del Perú y de la Asociación Mexicana de Bibliotecarios. Cuando así ocurre, la misión de estas agrupaciones se enfila más hacia el mantenimiento de espacios de convivencia, comunicación y colaboración entre los pares, para la formación de los bibliotecarios por medio de la capacitación y la actualización, así como al desarrollo bibliotecario de sus respectivos países.

Otra situación es la del Club de Bibliotecarios Escolares de Perú, que se integra con estudiantes que realizan tareas como bibliotecarios en cada institución educativa. De esta manera, bajo la conducción de un docente bibliotecario o del mismo bibliotecario técnico, las bibliotecas escolares se organizan y promueven actividades bibliotecarias y culturales diversas, además de mantener una comunicación directa con la comunidad académica y estudiantil.

Los sindicatos de bibliotecarios se han promovido en Argentina y México. Mientras que en el primer país se viene trabajando desde hace años para establecer un organismo que vele por las mejores condiciones laborales para que los bibliotecarios puedan trabajar y cumplir su encomienda, en México se declaró en el año 2014 que el Sindicato de Bibliotecarios del Estado de Morelos era ilegal, no admitiéndose su existencia ya que en este país no se permite que haya sindicatos gremiales.

Al respecto de la existencia de un sindicato de bibliotecarios, Óscar Maya Corzo realizó una reflexión en 2004, indicando lo siguiente:

El bibliotecario no es obrero ni patrón, sino que sólo trabaja en la biblioteca. Su materia no es tangible.
Cada bibliotecario pertenece a una clase distinta, que no se determina por el espacio laboral, sino por el origen económico o por la paga recibida.
El bibliotecario levita por sobre la vulgaridad del mundo, dado que trabaja con ideas como materia prima.
No hay una entidad que cohesione a los bibliotecarios.
El bibliotecario vive en total alejamiento, decidido y reconocido, de las responsabilidades políticas y sociales.

Con estas ideas, concluyó que es imposible la identidad laboral bibliotecaria, pues o no existe o no es asumida o reconocida. Además, si existiera sería incompleta, y si se reconociera sería borrosa y ubicua.

Este breve recorrido nos muestra que la identidad de los bibliotecarios latinoamericanos no corresponde sólo al asunto de cómo los reconocerían los no-bibliotecarios, esto es, a una mera cuestión de su imagen, sino que apunta a una cuestión más compleja, por ser diversa, que tiene profundas raíces en las muchas historias que han fraguado la realidad actual de América Latina.

Ser bibliotecario en nuestra región puede llevarnos a transitar por senderos muy recorridos por las rutinas hasta momentos de gran riesgo para nuestras propias vidas y para el mantenimiento de nuestros acervos. Pero esto ocurre porque no parece haber un modelo de bibliotecario que nos identifique, sino más bien habría un amplio espectro de conductas posibles ante los fenómenos del coleccionismo y el servicio de información en cada una de las formaciones sociales donde se puede llegar a instalar la biblioteca.

Pensar el bibliotecario latinoamericano no es algo nuevo, pero sí sería una primicia pensarlo desde adentro, y no sólo hacerlo a partir de lo que dice la literatura extranjera a la región. Esto sí sería un verdadero despertar de América Latina.


Fuentes, Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional
versión impresa ISSN 1997-4485
Rev. Fuent. Cong. v.10 n.43 La Paz abr. 2016

A modo de epílogo, se recomienda la lectura de otro artículo del autor (publicado en su blog personal) sobre el tema de la identidad bibliotecaria, en este caso extendiendo la reflexión sobre el ser y parecer del bibliotecario:

sábado, 20 de agosto de 2016

El antecedente guaraní de los libros cartoneros


En el universo de las editoriales cartoneras existe otro antecedente previo a Eloísa Cartonera (que se suma al de la escritora y editora Elena Jordana en Argentina), tiene por protagonista al poeta y narrador paraguayo Carlos Martínez Gamba (1939-2010). Según los editores cartoneros de “Yiyi Yambo”, Douglas Diegues “el domador de yakarés” y Cristino Bogado, coinciden en citar al escritor “guaraní-parlante”, quien habría publicado en los años 70 (la misma época que Elena Jordana) en este formato alternativo.

Cabe detenerse momentáneamente en esta figura emblemática de la literatura paraguaya. Martínez Gamba fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2003, por su obra Ñorairõ Ñemonbe’u Guérra Guasúro Guare (Crónicas de las batallas de la Guerra Grande), en versos rimados. Fue la primera vez que una obra escrita totalmente en guaraní recibía un galardón de esa naturaleza. Se trata de uno de los más fecundos autores paraguayos que escribió en la lengua materna de su pueblo, probablemente por haberse criado en un ambiente donde la melodiosa lengua guaraní se verbalizaba en familia y en los barrios de Santa Librada de Villarrica, su Paraguay natal.

No solo tuvo una obra prolífica (en donde se destaca la producción poética) sino que también tradujo textos al guaraní. Asimismo incursionó también en la investigación lingüística y cultural. Inspirado en las narraciones orales que perduraban en la cultura popular de su región, tomó contacto con los indígenas Mbya-guaraní de Misiones, Argentina e indagó y recopiló una buena parte de sus cantos sagrados. Como fruto de esa investigación publicó: Ayvu Rendy Vera (El canto resplandeciente) en 1991, un valioso material que rescata el patrimonio lingüístico y literario de una cultura oral significativa de América Latina.

Como crítico supo diferenciar la mezcla de dos niveles de lenguaje propios de la literatura paraguaya en castellano, ilustrando, a través de esta técnica, el bilingüismo paraguayo, como dice el autor “un bilingüismo extraño en el que no aparece una de las lenguas, pero está, tácita, subsumida en la otra, y su presencia se siente, como un río subterráneo como decía Roa Bastos refiriéndose a este fenómeno”. Martínez Gamba ha logrado traducir un valioso hecho lingüístico: la oralidad castellana del Paraguay, porque en esta hace relucir los dos niveles del castellano paraguayo: el popular y el culto. Un feliz hallazgo donde queda en evidencia que los delicados textos analizados por el autor no pierden su identidad de castellano paraguayo. Se trata, sin lugar a dudas, de un estudio profundo de quien estuvo genuinamente involucrado con el patrimonio lingüístico y literario de su cultura.

Luego de la explosión de Eloísa Cartonera, Paraguay ofrecería a los escritores y lectores experiencias cartoneras tan extrañas como simbólicas, quedará como registro de un tiempo perdido en la memoria, esta significativa aventura de un poeta guaraní.

Fuente:

Los dos mejores cuentos paraguayos:

Andriolli de Brites da Costa. A lenda nas páginas do jornal a presença do imaginario no jornalismo a partir da cobertura dos tesouros enterrados no Paraguai
https://repositorio.ufsc.br/xmlui/bitstream/handle/123456789/122980/322201.pdf?sequence=1&isAllowed=y

lunes, 1 de agosto de 2016

Sesenta y ocho voces – sesenta y ocho corazones


Cuentan que hace muchos años solo existía el mar, el cielo y los animales marinos. Un día, los animales decidieron bajar al fondo del mar para conseguir arena y crear la tierra. Varios lo intentaron pero era tan profundo que ninguno lograba llegar. Tocó el turno de la Caguama, la tortuga más grande que haya existido. Tras un largo camino llegó hasta el fondo, y tomó arena con sus patas, la cual cayó mientras nadaba. Por suerte guardaba en sus uñas la suficiente para formar la tierra. Fue así como se creó la tierra en la que estamos. Así lo cuentan los seris.

Este cuento es uno de los tantos esfuerzos humanos por encontrar significado al sentido de la existencia, saber de donde venimos, quienes somos, hacia donde vamos, cual es nuestra misión, a que estamos destinados...son preguntas que se vienen formulando desde el fondo de los tiempos, algunas respuestas encuentran correspondencia entre los mitos y las leyendas sembrados a lo largo de la historia por los ancianos y los chamanes. En tal sentido las diferentes culturas indígenas han aportado infinidad de testimonios, atesorados de generación en generación, cultivados en el interior de las familias, creencias que hacen a la identidad y que son perpetuadas a través de la memoria.

Este relato sobre el origen de la tierra pertenece a la tradición oral de los Konkaak, etnia que vive en el estado mexicano de Sonora (cuya etimología refiere a “gente”), pero son conocidos en el resto del país como los “Seris” u “hombres de la arena” según proviene dicho entendimiento de la lengua yaqui.

El proyecto 68 voces - 68 corazones, apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México, incluye este cuento animado, narrado en su propia lengua originaria, con el fin de ayudar a fomentar el orgullo, respeto y uso de las lenguas indígenas mexicanas entre hablantes y no hablantes. La premisa básica tiene sustento en una frase: “Nadie puede amar lo que no conoce”. Lo que aquí se difunde es parte de una cosmovisión cuya lengua, una de las aproximadamente 364 variantes lingüísticas que se conocen en México, se encuentra en estado de extinción acelerada. 

Un excelente proyecto para replicar en el contexto latinoamericano, cuyos materiales serían muy provechosos en las escuelas y las bibliotecas infantiles.



Fuente:

68 voces – 68 corazones

El Orejiverde

Pueblo Seri
http://puebloseri27.blogspot.com.ar/

sábado, 30 de julio de 2016

Las Bicilibrerías mexicanas de Cambalache



Recientemente supe de esta iniciativa que invariablemente asocié con decenas de emprendimientos que ubican a los promotores de lectura en el contexto de los servicios bibliotecarios ambulantes. Se trata del proyecto mexicano Bicilibrerías de Cambalache, que consiste en un sistema de intercambio (similar al esquema de “libros liberados”) cuyo acervo, proporcionado en primera instancia por las librería El Péndulo, y contando con el apoyo de la Universidad del Claustro de Sor Juana y la Dirección de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, es trasladado en triciclos por las colonias, parques, plazas y mercados de la delegación Cuauhtémoc.

Uno de sus responsables, Isaac Castillo, jefe de departamento de la unidad de fomento educativo en Cuauhtémoc, explica que hoy por hoy el 80% de los libros que está circulando por las calles de la delegación Cuauhtémoc ya no son los que donó la Cafebrería El Péndulo, sino libros que los vecinos han intercambiado. Esta iniciativa viene a cubrir tres objetivos pautados por sus entusiastas colaboradores: Promover el uso de la biblioteca, fomentar la lectura y recuperar espacios públicos.

La pregunta que nos haríamos es porque estos proyectos generan tantas respuestas, cuando no hay cosa más simple que ofrecer libros e intercambiarlos. Hay algo en el libro como objeto que motiva estas intervenciones, esta aceptación de fomentar la cultura impresa, este dejar sorprenderse por lo que encierran unas páginas que algún desconocido decidió obsequiar con la sola exigencia de cumplir con la lectura.

Estos gestos traen el recuerdo de los ya míticos biblioburros del profesor colombiano Luis Humberto Soriano, cuando llevaba libros en zonas intransitables de Gloria Magdalena, promocionando la lectura en comunidades indígenas y campesinas, una labor hermosa que aún hoy, a pesar de haber perdido una pierna en un accidente con uno de sus burros, se mantiene activa, ofreciendo jornadas de alfabetización al público infantil, junto con actividades lúdicas y recreativas en formatos impresos y digitales.

Podemos pensar también en el ejemplo del “arma de destrucción masiva”, automóvil que el artista plástico argentino Raul Lemesoff transformó en un tanque con capacidad para 900 libros, permitiendo el libre acceso a la lectura, y tantos otros casos que no cabrían en esta breve exposición, pero incluso podría aventurar que si recibira algunos de esos libros en la vía pública me motivaría leerlos para hacer después una devolución, y permitir que la rueda siga girando.

En el ejemplo mexicano el acervo se genera de manera comunitaria, libro que se termina de leer se devuelve para que otros lo puedan seguir leyendo, contando con la posibilidad de intercambiarlos y de acceder a informaciones sobre talleres y tertulias, allí radica la fortaleza e incluso el sentido identitario de la comunidad de lectores. Se trata de un proyecto que los vecinos cuidan entre todos, en tal sentido la bicilibrería es un pretexto cuyo servicio desovilló una necesidad que estaba latente, porque la lectura siempre es posible en cualquier contexto, pero a veces necesita ni mas ni menos que alguien la promueva.

Un simple triciclo basta.

Fuentes consultadas:
El Péndulo
http://pendulo.com/paginas/bicilibreria

Diario de México:
http://www.diariodemexico.com.mx/dia-la-biblioteca-salio-pasear-bicicleta/

sábado, 23 de julio de 2016

El incesante aporte educativo del grupo qom Chelaalapi


Esta nota publicada en El Orejiverde me hizo pensar mucho sobre el sentido de las profesiones, hay varias instancias que resultan clave en la vida de un profesional, una de ellas, que cobra hondo significado conforme sucede el tiempo, es el traspaso del “testimonio” al discípulo que viene detrás, eso ocurre en un momento determinado. Lo vemos en el criterio ético del docente cuando confía en algunos alumnos la posibilidad de continuar la misma senda educativa, lo apreciamos en el bibliotecario que cumple su servicio luego de toda una vida, anhelando que los libros “estén en otras manos”, instruyendo al que acaba de ingresar para que siga su eterno recorrido, lo percibimos en el investigador que confía sus apuntes a un colega que recién empieza, cuando el cansancio lo lleva a declinar en favor de otras inquietudes reflexivas.

Es lo que hace que la incesante rueda siga girando, que el camino se continúe desasnando, abriendo nuevas posibilidades, nuevos destinos, nuevas construcciones.

Otra instancia relevante es cuando los profesionales deciden, paralelamente al desarrollo de sus profesiones, enseñar a quienes quieran lo que saben: cursos, talleres, cátedras, foros, encuentros, conferencias, y tantos otros espacios donde volcar lo que aprendieron, mientras avanzan en otras teorías, en nuevos aprendizajes.

Algo de todo eso lo acabo de comprobar en el grupo musical qom Chelaalapi, que incorporan a su arte el aporte de la enseñanza cultural en escuelas y comunidades, allí donde van, enseñan la lengua, enseñan el canto de los antiguos, enseñan la fabricación del mítico n'viqué, le otorgan al concepto una noción tanto académica como museística, un carácter reflexivo y a la vez comunicativo, valorativo, participativo, colaborativo.

Hoy son noticia por un proyecto de enseñanza en escuelas públicas denominado “Los Zorzales van a las escuelas”, pero su reconocimiento viene sosteniéndose desde el permanente boca a boca de los paisanos. Quienes frecuentan comunidades pueden dar fe de este fenómeno (entre ellos los integrantes pertenecientes al Centro Comunitario Daviaxaiqui de Derqui) porque los han visto llegar y forjar sus propias construcciones culturales. Uno de los últimos casos es el que recientemente difundió El Orejiverde luego de consultar fuentes de diarios chaqueños, el encuentro celebrado en la Escuela de Educación Primaria nº 666 Antonia Panieri de Riu, ubicada en el Barrio 12 Viviendas Villa Oro, de Fontana, Chaco. Allí, dos de los integrantes del grupo, Erminda Martínez y Claudio Largo, enseñaron a los estudiantes de quinto y sexto grado sobre danzas originarias, mientras que los músicos Omar Toledo, Claudio Largo y Elvio Mansilla ofrecieron clases de música originaria qom, incluyendo una versión en lengua qom del Himno Nacional Argentino.

Lo interesante de esta propuesta es que suelen utilizar narraciones de leyendas originarias que vinculan con las canciones, contando en muchos casos historias de las familias qom.
Hace años, el libro viviente Mauricio Maidana comentó en la Biblioteca Qomllalaqpi de Derqui que los Chelaalapi eran uno de los pocos grupos que tocaban el n’viqué (violín de lata qom) y que enseñaban sobre la cultura de los ancestros, incluyendo la construcción de los artefactos, decía Mauricio “en el Chaco los Chelaalapi mantienen la música, mantienen el violín de los tobas, con lata. Yo nunca vi con madera, sino con lata, y calabaza

Y entre los qom se sabe que el violín n’viqué es tan representativo de la cultura como el algarrobo o el pi'oxonaq, es parte de su identidad, los Chelaalapi lo saben y lo enseñan en las escuelas, manteniendo vivo un patrimonio de siglos.


El museo qom de los zorzales

Otra particularidad de este reconocido grupo musical es que también cuentan con un museo qom bajo el mismo nombre del grupo, funciona en el Centro Cultural Leopoldo Marechal (calle Pellegrini 272), en donde suelen ofrecer diversos talleres, entre ellos el de pintura sobre cajitas de madera, relativos a la temática de la cosmovisión indígena, o el de cocina autóctona tradicional, enseñando comidas del pueblo guaraní.

El Museo Qom Chelaalapí fue inaugurado el 17 de mayo de 2014, cuenta con objetos que retratan la cosmovisión indígena Qom y artesanías de los tres pueblos que habitan el Chaco: Wichi, Moqoit y Qom; así como historias del Coro contadas en fotografías, plaquetas, reconocimientos a nivel provincial y nacional, historias y significados de cada instrumento.

Se trata de una agrupación que trasciende la música, fortaleciendo con su accionar la identidad de los paisanos.

Fuente:

Diario Chaco:



Coro Qom Chelaalapi. Página Facebook:

Documento oral sobre el violín n’viqué:

El Orejiverde.

Nota: la imagen pertenece al sitio Territorio Cultural:
http://www.territoriocultural.com/2015/03/concierto-del-coro-qom-chelaalapi-por-su-53o-aniversario/

miércoles, 20 de julio de 2016

Actualización de la bibliografía sobre bibliotecas indígenas en América Latina




En este caso estamos hablando de la experiencia “Biblioteca Andina Ñawpa Yachaykuna” (vocablo de origen quechua que significa “nuestros conocimientos ancestrales”), ubicada en la localidad de Abra Pampa, Departamento de Cochinoca, Jujuy, quienes cuentan con documentos sobre la temática de los Pueblos del Tawantinsuyu (la región de los cuatro soles), incluyendo cosmovisión, espiritualidad, cultura y registro de eventos, reclamos y propuestas comunales. Este caso se suma a los ya existentes (el Centro Integral de Formación Modalidad Aborigen (CIFMA) de la provincia del Chaco, la Biblioteca Popular Étnica Qomlaqtaq, ubicada en la cooperativa Na’añaGak, provincia de Santa Fe, la Biblioteca Mapuche y Pueblos Originarios Ñimi Quimún (provincia de Río Negro), la Biblioteca Sisa Jan Inak'tiri “Flor inquieta”, de Humahuaca, provincia de Jujuy, y la Biblioteca Qomllalaqpi : Noyéc Tounaxaqui (los hijos de la gente : casa de la memoria) del Centro Comunitario Daviaxaiqui, de Derqui, Buenos Aires.

Como se sabe se tratan de experiencias de servicios bibliotecarios a comunidades indígenas, cuyas actividades son entendidas por sus responsables como pertenecientes a bibliotecas indígenas, en tal sentido es preciso aclarar que existen muchas más experiencias (algunas de ellas parcialmente documentadas en este mismo trabajo) pero que en muchos casos se tratan de proyectos en los cuales sus responsables no son conscientes que brindan un servicio que podría contemplarse bajo la esfera del concepto que nos ocupa.

Es intención de este espacio actualizar año a año los ejemplos de bibliotecas indígenas en el país y en el contexto de América Latina, abriendo el escenario para que los profesionales interesados en la temática encuentren el acceso a la información que necesitan, a fin de focalizar en sus propias investigaciones que en consecuencia aportará nueva bibliografía.

Bibliotecas indígenas de América Latina 
En América Latina se han desarrollado múltiples y valiosos aportes sobre servicios bibliotecarios, colecciones orales, modelos de atención bibliotecaria y redes de comunicación e información en comunidades indígenas, el listado que se propone es apenas un resumen que no puede describir en su totalidad el sentido y complejidad de la tarea, cumple meramente una función descriptiva con la intención de brindar la posibilidad, al usuario interesado, de la consulta directa de los diversos proyectos llevados a cabo por los profesionales de la información en la Bibliografía recomendada. Asimismo el total de los documentos impresos y digitales publicados se podrán consultar en breve en la sección Bibliografía del Orejiverde. 
En esta sección encontrarán trabajos significativos de bibliotecarios latinoamericanos en comunidades indígenas, una tarea que requiere de la vocación y el compromiso social, donde han logrado integrar a las comunidades en el complejo escenario de la información y la comunicación. 
Por cuestiones de espacio se considerarán en el siguiente listado alfabético de países solamente las experiencias concretas de bibliotecas indígenas  y servicios bibliotecarios creadas junto con las propias comunidades. 

Bolivia
- Archivo Lingüístico de la Universidad Mayor de San Andrés, cuyas colecciones permiten el acceso a documentos sobre la historia lingüística de Bolivia [Universidad Mayor de San Andrés, 2016] 
- Biblioteca Etnológica Boliviana Fray Antonio de la Calancha, cuenta con un importante acervo de documentación etnográfica fotocopiada sobre las etnias y culturas de Bolivia. Por decisión de la Vicaría Agustina de Bolivia, las colecciones de la Biblioteca Etnológica fueron donadas a la Universidad Católica Boliviana [Scielo.org.bo, 2010] 
- Biblioteca Indígena de la ONG “Ayuda para el Campesino Pobre del Oriente Boliviano” (APCOB) ha recogido de forma sistemática la tradición oral mítica-mágica de los pueblos indígenas del oriente boliviano, haciendo partícipe a los autores indígenas [Luis Oporto Ordóñez, 2007] –
- La Biblioteca del CIPCA. Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Beni, Cochabamba, Cordillera, La Paz, Santa Cruz,) cuyas colecciones permiten contribuir al fortalecimiento organizativo, político, económico y cultural de pueblos indígena originario campesinos (OIC), y desde este servicio bibliotecario, favorecer la construcción de valores democráticos en relación a la diversidad cultural del país [CIPCA.org, 2008] 
- Organizaciones como CIDOB (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia), el Fondo Indígena (Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe), CEDIB (Centro de Información y Documentación Bolivia), THOA (Taller de Historia Oral Andina), MUSEF (Biblioteca del Museo Nacional de Etnografía y Folklore), IDR (Instituto de Desarrollo Rural), CEPA (Centro de Ecología y Pueblos Andinos) [Salvador Schavelzon, 2012] 

Brasil
-Biblioteca Digital Curt Nimuendajú, espacio dedicado a promover el intercambio de ideas entre profesionales dedicados al estudio de lenguas y culturas indígenas de Sudamérica. Cuenta con una colección de libros, tesis y artículos sobre la temática. Una lista de discusión sobre temas de investigación lingüística y una colección de recursos digitales sobre lenguas indígenas [Etnolingüística.org, 2016] 
–Biblioteca Escolar Guaraní, proyecto de extensión interdisciplinario del curso de Biblioteconomía de la Universidade do Estado de Santa Catarina (UDESC). Escuela Estatal de la aldea de Itaty, en el estado de Santa Catarina, nació con el propósito de compartir materiales bilingües portuguésguaraní. El proyecto integró el grupo de trabajo del NEAB (Núcleo de Estudos Afro-Brasileiros) [Elisa Correa, Sérgia Regina Dubas y Cláudia Da Silva, 2005] 
-Biblioteca Museo Magüta, etnia Ticuna, Alto Solimoes, Amazonía brasileña, surgida mediante la venta del “Libro de los árboles” (con autores ticuna), cuenta con materiales en lengua materna generados en vinculación con maestros bilingües ticuna, de sus producciones se desprenden obras colectivas como el “libro de los pájaros” y el “libro de los sapos”, asimismo cuentan con recortes periodísticos sobre la comunidad, exponen piezas de su museo y visitan escuelas con material audiovisual [José Bessa Freire, 2000] 

Chile
 - Biblioteca Mapuche Autogestionada Mogeleam Kimün, ubicada en Temuco, fue pensado como un espacio cultural mapuche, autónomo y autogestionado con apertura intercultural e intracultural, cuenta con materiales bibliográficos y audiovisuales que permiten interpelar los contenidos de la cultura, entre ellos libros y documentos sobre temática indígena, educación intercultural bilingüe y mitología mapuche, cuadernos de lecto-escritura mapuche, textos y cursos en mapudungun. A su vez la casa-biblioteca ofrece un espacio para expresiones artísticas locales. Sus integrantes mapuches y no mapuches comparten la idea de Autonomía del pueblo mapuche [página Facebook Biblioteca Mapuche Mogeleam Kimün, 2016] 
–Centro de Documentación Indígena del Instituto de Estudios Indígenas (Universidad de la Frontera, Temuco) desde donde se investiga sobre la cultura Mapuche, recopilando materiales en diferentes soportes. Cuenta con una plataforma digital integrada por las secciones Biblioteca virtual (estructurada en 17 categorías temáticas), Base de datos, Documentos en formato PDF, y tres proyectos (Derecho indígena, EIB y Medicina Tradicional Mapuche) [Ximena Zedán, comunicación personal, mayo 2015] 
-Servicios de bibliobús en comunidades mapuches de la región de la Araucanía (Universidad de la Frontera, Temuco), y DIBAM (Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile) unidades móviles con materiales de audioteca en lengua mapudungun, destinado al público infantil y las comunidades campesinas mapuche [Fresia Catrilaf Balboa, 2003] 

Colombia
-Biblioteca Binacional Juyou, de Paraguaipoa, registra un caso inédito por tratarse de una biblioteca implementada de manera conjunta por los gobiernos de dos países, Colombia y Venezuela, en una zona fronteriza. El proyecto busca apoyar programas de lectura en comunidades indígenas wayuu, ubicadas en las poblaciones del Estado Zulia y el departamento de La Guajira. Ha contado con la participación de la Red Departamental de Bibliotecas y el Banco de la República [El Heraldo de Barranquilla, consulta junio 2015] 
–Biblioteca de Guanacas, bautizada “La casa del Pueblo”, se encuentra en el Resguardo de Yaquivá, municipio de Inzá. Fue galardonada con el Primer Premio de Arquitectura de Guadua en 2004, por su construcción genuina con materiales de la selva, respetando el contexto geográfico. En el proyecto se involucró gran parte de la comunidad Guanaqueña, contando con el apoyo de estudiantes y profesores [Blog “Tierra del encanto”, consulta junio 2015] 
-Biblioteca Mariamulata Lectora, biblioteca-ludoteca ubicada en el municipio de San Onofre, departamento de Sucre, Costa Norte de Colombia, espacio educativo-recreativo que busca recuperar la memoria histórica y la sabiduría ancestral de la comunidad Rincón del Mar, brinda servicios de lecto-escritura a comunidades afrodescendientes, apoyando tareas escolares e investigaciones locales, logrando recuperar conocimientos sobre medicina botánica, pesca, cultivos y expresiones artísticas, cuentan con varios proyectos paralelos: “Mi Rincón”, proyecto de Autorretrato Documental, destinado a los niños, quienes incursionan en la producción audiovisual para mejorar sus habilidades comunicativas. Proyecto "Tierra de Niñxs", brindando asistencia sobre educación ambiental, huertas y cuidado de los recursos naturales. Proyecto “Rincón digital”, con acceso a las Tic´s, y “Rincón del cine”, que incluye proyección de películas al aire libre, producciones locales y cineforos. Por último “El vuelo de la mariamulata” es una iniciativa educativa que hace foco en el conocimiento local artístico, entre lo cual se destaca la publicación de recetas médicas tradicionales [Blog “Corporación Maríamulata”, consulta junio 2015] 
-Bibliotecas municipales con servicios interculturales destinados a usuarios Wayuu, Kankuama, Kogui, Ika y Wiwa de la Guajira, sostenidas en gran parte por el Banco de la República. De las seis bibliotecas existentes, una pertenece al Banco de la República en Riohacha, se trata de una biblioteca pública que promueve actividades hacia las comunidades indígenas a través del Centro de Documentación Regional (encargado de recopilar todo lo que se publica sobre los wayuu). Se destacan materiales sobre mitología wayuu, las tradiciones musicales y los tejidos característicos de la cultura [Ivonne Gómez Ruiz, 2003]
- Biblioteca Pública de Lluthuka del resguardo indígena de Colimba “la tierra de los pastos”, ubicada en el departamento de Nariño, Municipio Guachucal, brinda servicios a la comunidad mediante una colección de libros sobre culturas indígenas, temas agropecuarios, hogar, literatura y albañilería, asimismo cuenta con un pequeño museo donde se conservan figuras de barro y de madera respetando las antiguas técnicas de los ancianos [Blog Biblioteca Lluthuka, 2016] 
-Centro de Documentación Anatolio Quirá Güauña, Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), fue planteado como  un espacio de consulta, de reencuentro con la palabra y la memoria del movimiento indígena colombiano y los pueblos indígenas del mundo en general. Cuenta con una colección pequeña de libros  y cartillas de contenidos específicos del movimiento indígena, periódicos, revistas, anuarios, boletines, material audiovisual y fotografías [Diana Rodríguez, 2013] 
-Institución Etnoeducativa Internado Indígena de Kamusuchiwou, destinado a comunidades wayuu, propone la enseñanza y aprendizaje de las tecnologías de la información y comunicación en las escuelas rurales  indígenas mediante un enfoque teórico/metodológico con apoyo en herramientas interculturales, orientado a los etnoeducadores [Rafael Sille R., 2010] 
-La casa del saber palenquero "Rafael Cassiani Cassiani", ubicada en Palenque de San Basilio, Departamento de Bolívar, brinda servicios de lecto-escritura con materiales bilingües palenqueroespañol producido por investigadores y etnoeducadores a comunidades afrodescendientes. Cuenta con el apoyo de la Corporación Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque (que forma parte del Proceso de Comunidades Negras, Palenque Ku suto Karibe). Desde el espacio de la biblioteca se han traducido textos, recopilando costumbres ancestrales de los llamados “abuelos y abuelas bibliotecas vivas”, como la ceremonia del lumbalú, documentos sobre esclavitud y la enorme incidencia histórico cultural de los tambores en la comunidad [Jesús Pérez Palomino, comunicación personal, mayo 2015] 
-Misak Misak Ala Kusreik Ya, ubicada en Las Delicias, Municipio de Silvia, en el Resguardo Indígena Guambía, al norte del Cauca. Significa “La casa del saber” o “La casa del conocimiento”. Custodiada por bibliotecarios de la etnia Misak (o guambianos), nace a instancias de un programa de bibliotecas interculturales organizado por la Biblioteca Nacional. Cuenta con materiales sobre la cultura, libros, Películas y juegos de mesa. Organiza lecturas de textos en “namtrik”, la lengua materna, también llamada “namuy wan”, buscando conservar las tradiciones de la cultura. La biblioteca cuenta con el respaldo de los taitas, libros vivientes de la comunidad, quienes donaron documentos, actas, fotos y archivos históricos. Participan del ciclo “Kan ute Kellelei Wanwam Mer Kum los Shures y Shuras” (Una hora con los abuelos y abuelas), brindando charlas sobre conocimientos ancestrales en el que también participan las abuelas [Lucy Lorena Libreros, 2016] 

Costa Rica
-Merced a los documentos “Proyecto Centro de Conocimiento sobre/de Grupos Étnicos Indígenas Centroamericanos” (Proyecto GEIC) de la Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información de la Universidad Nacional de Costa Rica y del “Estudio de factibilidad del rescate documental sobre/de grupos étnicos centroamericanos” [Alice Miranda Arguedas 2000] -donde quedó en evidencia la total inexistencia de servicios de información documental especializados para las comunidades indígenas de la región- se pudo concretar una propuesta a la UNA del Proyecto GEIC, el cual fue aprobado por la Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información con el objetivo de crear un Centro de Conocimiento sobre/de Grupos Étnicos Indígenas Centroamericanos, incluyendo un diagnóstico de bibliotecas con materiales sobre cultura indígena, tareas de control bibliográfico sobre la temática, conformación de una base de datos relacionada  con el conocimiento aborigen en el país, el lanzamiento de varios portales en Internet y el diseño de modelos de biblioteca para comunidades nativas [Nydia Rojas Morales, 2006] 

Ecuador
-Editorial Abya Yala, especializada en temáticas indígenas, es considerada una de las mayores productoras de Ciencias Sociales en Latinoamérica. Nace de la fusión de dos colecciones: Mundo andino y Mundo Shuar, cuya permanente colaboración interdisciplinaria con jóvenes de la cultura ha permitido la estandarización de la lengua Shuar. Sus publicaciones concentran el 70% de la producción editorial del país, contando con un importante número de autores indígenas. Ha realizado coediciones con la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador, FLACSO Sede Ecuador y el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) [José Juncosa, 2000] 

Guatemala
-PROBIGUA (Proyecto Bibliotecas Guatemala), quienes brindan apoyo educativo a las bibliotecas rurales guatemaltecas, favoreciendo las investigaciones escolares de sus alumnos. Cuentan con una red de bibliotecas móviles, donde recorren las escuelas de Chimaltenango  [Rigoberto Zamora Charuc, 2006] 
-Proyecto Enlace Quiché, Asociación que surge por iniciativa de líderes quichelenses para fortalecer la cultura Quiché mediante el aporte de doce CETEBIs (Centros de Tecnología de Educación Bilingüe Intercultural), colaborando en la producción de materiales didácticos en los idiomas mayas K'iche' e Ixil junto con los maestros bilingües [Domingo Camajá Santay, 2003] 

Honduras
-Biblioteca indígena Pawanka, ubicada en el Municipio de  Wampusirpi, departamento de Gracias a Dios, es un espacio para facilitar el estudio y la lectura, especialmente a los estudiantes de la aldea y aldeas vecinas (área geográfica de la etnia Misquito). Ofrece servicio de copias e internet. Asimismo, la biblioteca ha sido un espacio de laboratorio epidemiológico en el proyecto de "Malaria", investigando sobre la variedades de mosquitos en la zona de Wampusirpi  [Blog Biblioteca Pawanca, consulta junio 2015] 

México
-Biblioteca Digital Maya  U Kúuchil Na’at (Casa del conocimiento), interesante iniciativa que cuenta con el apoyo del Grupo Proindígenas, se elaboraron materiales orales en forma bilingüe, recuperando conocimientos ancestrales de la cultura maya [Robert Endean Gamboa, 2001] 
-Biblioteca Pública “Prof. Marciano Z. Martínez”, Municipio de Xayacatlán de Bravo, Puebla, cuyos bibliotecarios (hablantes mixteco-español) ofrecen textos orales y escritos en ambas lenguas [Nancy Sanciprián, 2008] 
-Bunkos, pequeñas bibliotecas comunitarias instaladas en zonas marginales, en su mayoría indígenas, constituyen un espacio de lectura libre y recreativa, cuyo objetivo es ayudar a crear lectores desde la infancia. Tiene su origen en Japón, a mediados del siglo XX. La concreción de este tipo de servicios se inicia a través de gestiones realizadas por la Asociación Mexicana para el Fomento del libro Infantil y Juvenil, estableciendo convenios de colaboración y financiamiento con las comunidades, las cuales deben realizar informes y estadísticas para evaluar el grado de comunicación entre el bunko y la asociación. En la selva lacandona, Estado de Chiapas, existe un bunko bilingüe realizado con palos de la selva, registrándose una permanente participación de los padres [Norma Romero Ibarrola, 2002] 
- Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (CEDELIO), cuenta con una biblioteca virtual que permite el acceso a diferentes textos escritos en 15 lenguas indígenas oaxaqueñas (amuzgo, chatino, chinanteco, chocholteco, chontal, huave, mixe, mixteco, triqui, tzotzil, zapoteco, zoque, mazateco, cuicateco, ixcateco) incluyendo investigaciones, cuentos, leyendas y tradiciones orales de los pueblos de Oaxaca, en su mayor parte mediante trabajos de digitalización de los volúmenes con que cuenta el acervo bibliográfico del centro de estudios [CEDELIO, consulta junio 2015] 
-Centro de Información y Documentación de los Pueblos Indígenas de México (CIIDPIM). Cuenta con un exhaustivo acervo documental que conserva los fondos pertenecientes al Instituto Nacional Indigenista (desde 1948). A su vez posee centros regionales de información y documentación (CRID) conjuntamente con el Sistema de Radiodifusoras, contando con materiales calificados. El Centro está constituido por seis acervos: Arte Indígena, Cine y Video Alfonso Muñoz, Biblioteca Juan Rulfo (bibliográfico, hemerográfico, documental) Fonoteca Henrietta Yurchenco (etnomusicología, cine y video, radio) Fototeca Nacho López (exposiciones fotográficas y proyectos del INI) y Mapoteca Germán Parra (cartográfico del INI y otras instituciones). Es responsable de la custodia de los innumerables documentos sobre los grupos étnicos del país existentes en la actualidad [Laura Ruiz Mondragón, Lorena Vargas Rojas, Teresa Rojas Rabiela, 2003] 
-Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), quienes han proveído un listado de 120 bibliotecas indígenas mexicanas, con acceso a documentos digitales, organizado por estados y por los grupos étnicos, incluyendo publicaciones del INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos) en lenguas indígenas y un listado de albergues escolares indígenas con publicaciones y material didáctico [CDI, 2009] 
-Coordinación Estatal de Bibliotecas Públicas, registra actividades de fomento a la lectura en lenguas indígenas en las bibliotecas públicas ubicadas en Zapotitlán de Méndez, San Felipe Otlaltepec, y Chayatitlán Coyotepec, pertenecientes al Estado de Puebla [Nancy Sanciprián, 2008] 
-INEA–CONAFE (Consejo Nacional de Fomento Educativo), desarrollo de programas y materiales para la alfabetización en distintas lenguas indígenas, reconocidos y utilizados por algunos bibliotecarios en bibliotecas públicas [Nancy Sanciprián, 2008] 
-Modelos de formación para bibliotecarios nativos, donde luego de analizar el contexto sociocultural dentro del Municipio de Zautla, Puebla (con población Nahuat), se comparte una propuesta del perfil de bibliotecólogo rural e indígena necesario para atender en comunidades [María del Rocío Graniel Parra, Edith Bautista Flores, Ariel Rodríguez García, 2000] 
-Portal e-Indígenas, surgido bajo la instancia del Sistema Nacional e-México, ofrece servicios digitales a 109 comunidades indígenas con acceso a las TICs. Destinado especialmente a los niños hablantes de cinco familias lingüísticas, contiene información, leyendas y cuentos breves con audio y texto en forma bilingüe. Ha contado con el apoyo de la DGB (Dirección General de Bibliotecas) del CONACULTA (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes) para diseñar capacitaciones a los bibliotecarios que atienden en dichas comunidades [Robert Endean Gamboa, 2008] 
-Programa de Acceso a Servicios Digitales en Bibliotecas Públicas (PASDBP), desde donde se implementó el proyecto de Servicios Bibliotecarios Digitales en Comunidades Indígenas, coordinado por la  DGB del CONACULTA. Ha permitido el acceso a información digital a 25 grupos indígenas de 120 municipios [Socorro Segura, 2008] 
-Red de Bibliotecas Valle de Chalco. Ha contado con la conformación del denominado “Grupos étnicos de Valle de Chalco Solidaridad”. El proyecto promovió un curso de lenguas indígenas en la Casa de la Cultura (Ministerio de Cultura de México), en especial con las lenguas náhuatl y mixe. Realizaron conferencias sobre las problemáticas indígenas, incluyendo publicación de libros sobre Valle de Chalco y el sostenimiento de una red de bibliotecas públicas municipales en donde conviven 44 grupos étnicos [Jaime Noyola Rocha, 2000] 
-Salas comunitarias de información del proyecto Red de Comunidades de Aprendizaje (cultura náhuatl), municipio de Zautla, en el estado de Puebla, Sierra Central, proyecto que ha contado con el apoyo del CESDER (Centro de Estudios para el Desarrollo Rural), permitió recuperar y difundir saberes locales y tradicionales de cuatro comunidades indígenas: Yahuitlalpan, Ocopipila, Chilapa y Zautla [Márquez Nava, 2000] 

Perú
-AIDESEP (Asociación  Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), tiene por misión trabajar en la defensa y respeto de los derechos colectivos indígenas, exponer su problemática y presentar las propuestas alternativas de desarrollo que plantean según su cosmovisión y/o estilo de vida. En colaboración con la Organización Nacional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), se implementó desde 2014 una Biblioteca Indígena en el Departamento de Loreto, con el objetivo de  crear un banco de conocimiento que incluirá libros de distintos idiomas nativos [Jorge Pérez, 2014]. 
–Asháninka Net, comunidades Asháninka, con sede en "Marankiari Bajo" del Río Perené, Selva Alta de Junín, se trata de un emprendimiento asociativo que ha logrado implementar cabinas de Internet en 42 comunidades y organizaciones ubicadas en un contexto geográfico de selvas. Han recibido apoyo de la Red Científica Peruana y la Agencia Canadiense de la Cooperación (IDRC), con quienes pudieron realizar un taller de Comunicación Comunitaria Rural desarrollado en la “Casa Cultura Asháninka” de Marankiari Bajo. Contaron con apoyos del Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones (INICTEL), la Red Quipunet, la RCP-IP (Red Científica Peruana – Internet Perú) entre otros organismos. Posteriormente analizaron los impactos por la introducción de nuevas tecnologías de comunicación en comunidades indígenas asháninka y Yánesha, con el objetivo de diseñar equipamientos estratégicos en el distrito Perené de la Amazonía central del Perú [Mino Eusebio Castro, 2001] 
-Asociación Solaris Perú (Cusco-Puno-Arequipa-Apurímac-Ayacucho), cuenta con cuatro Bibliotecas comunitarias-Centros culturales. Las bibliotecas cuentan con acceso a Internet, cuyo modelo de gestión entre las comunidades y la asociación promueve la lectura en las poblaciones rurales y en el público infantil [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Biblioteca Amazónica, fundada por Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA), se encuentra ubicada en el distrito de Iquitos, cuenta con diversos materiales sobre temas relacionados con la Amazonía, una interesante hemeroteca con información desde 1890, una cinemateca, filmoteca, pinacoteca, mapoteca y un aproximado a 3000 fotografías históricas. Su Director, Joaquín García Sánchez, ha dirigido el proyecto “Monumenta Amazónica”, destinado a recuperar las fuentes históricas de la cuenca amazónica desde el siglo XVI en adelante, llegando a publicar hasta el momento 24 volúmenes [Joaquín García Sánchez, 2012] 
-Biblioteca del Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana (IIAP), ubicado en Iquitos, la principal ciudad de la Amazonía. Ofrece una colección calificada en temas de Amazonía, especialmente en socio-economía, hombre y mujer indígena amazónicos, pueblos y comunidades amazónicas y ecoturismo. Entre los servicios de extensión bibliotecarios figuran instrucciones a líderes nativos en la administración de una biblioteca. El IIAP ha trabajado en varios proyectos de investigación y desarrollo tecnológico que enfocan la conservación natural de los recursos. Cuentan desde 2001 con una biblioteca ambulante que incluye una colección básica en temas tales como la conservación de la biodiversidad en relación al bosque de Amazonas [César Castro Aliaga, 2003] 
-Biblioteca Intercultural Asháninka (BIA), cuya colección ha sido fruto de convocatorias y donaciones de libros, incluyendo materiales no escritos, con apoyo de medios de comunicación y de la propia comunidad [César Castro Aliaga, 2003] 
-Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), Entidad sin fines de lucro creada por los Obispos de la Católica de la selva peruana, cuenta con una biblioteca que brinda servicios a la población amazónica y en especial a los indígenas, incluyendo trabajos de investigaciones [César Castro Aliaga, 2003] 
-Centro de Investigación de Lingüística Aplicada (CILA), dependiente de la Facultad de Lingüística de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuenta con una biblioteca especializada en pueblos indígenas, lingüísticas andina y amazónica, y educación bilingüe intercultural entre otros. En 1997 recibió la valiosa colección personal de la destacada lingüista e investigadora peruana Pozzi-Escot [César Castro Aliaga, 2003] 
-Chirapaq (Centro de Culturas Indígenas del Perú) ONG ubicada en Vilcashuamán, Ayacucho, nace en 1986 como “Centro de Culturas Indias”, asociación cultural impulsada por un grupo de personas de raíz andina y amazónica cuyo objetivo principal fue reivindicar la identidad cultural de los pueblos y comunidades. Desde el sitio Web ofrecen acceso a un archivo virtual conformado por boletines (un centro de documentación y órgano informativo denominado Wayra), información sobre pueblos indígenas, recursos en línea, Series (entre las que se encuentra Qellcay, desde donde se consultan programas educativos y artísticos), pronunciamientos (asambleas, discursos, homenajes, denuncias, actos, campañas), incluyendo valiosos  documentos con investigaciones e informes sobre oralidad, cine y radio indígena. Asimismo brindan capacitaciones para mujeres, con la elaboración de cuadernos de trabajo, asistencias y apoyo en temas relacionados con la salud y el derecho [Marcela Cornejo Díaz, 2005] 
-CIDTEL-INICTEL: Red Rural de Bibliotecas en Software Libre Huancavelica, desarrollada bajo un criterio de cooperación, ha permitido la comunicación entre las diez bibliotecas de esas localidades funcionando en base al Software INFOCID – CIDTEL, permitiendo la automatización de las mismas [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-FORMABIAP (Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana), desde donde brindaron apoyo al proyecto “Desarrollo Sostenible en Valles Cocaleros Peruanos”, CEDRO, perteneciente a la Región San Martín, Alto Huallaga, Ayacucho, con el desarrollo de bibliotecas comunitarias con acceso a internet, facilitando la consulta de documentos digitales. El proyecto buscó fortalecer las comunicaciones entre comunidades, el fortalecimiento institucional y alternativas laborales para los jóvenes [Sigfredo Chiroque Chunga, Alfredo Rodríguez Torres, 2007] 
-ITDG - Sistemas de Información para el Desarrollo Rural, Cajamarca, innovador proyecto que trabaja con telecentros y centros de información que tienen por objetivo ayudar a reducir el aislamiento y mejorar la comunicación entre las áreas urbanas y rurales. Incorpora los servicios de internet y las radios rurales, principal medio de comunicación de los poblados campesinos e indígenas de la región [Miguel Saravia, 2000] 
-Proyecto de Documentación sobre el lenguaje Iquito, creado con el objetivo de rescatar el idioma de la tribu de Iquito, ubicada en San Antonio de Pintuyacu, un idioma en peligro de desaparición. La comunidad recibe apoyo del Proyecto de la Ayuda de Cabeceras, y de un grupo de estudiantes de postgrado en La Universidad de Texas en Austin desde 2002. Prepararon un diccionario bilingüe Iquito-español, un libro de gramática Iquito, y la materia educativa bilingüe. Se han sincronizado los planes de proyecto para establecer un archivo textual y audiovisual sobre la historia oral y el conocimiento tradicional Iquito [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto Moquegua, experiencia colaborativa ubicada en el sur andino del país, incluye un aproximado a 20 bibliotecas escolares, muchas con usuarios indígenas, donde se implementaron  talleres de narración oral (Taller de narración de cuentos para docentes y Narración de cuentos tradicionales Moqueguanos), Conversatorios de experiencias educativas aplicando TIC´s en la escuela,  y campañas de donación de libros para la Biblioteca Municipal de Moquegua [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto QUIPUNET - Bibliotecas Rurales y Telecentros, Junín, Apurímac, Cusco, fundada en Washington, Estados Unidos en 1995, con el objetivo de apoyar mediante grupos de trabajo a escuelas y bibliotecas de la región. Se brinda apoyo con Bibliocentros Rurales a través del proyecto “abrace una escuelita”, dando como resultado las experiencias del Bibliocentro Rural Madre Francisca, de la Ciudad de Huancayo, el Bibliocentro Rural de Challhuahuacho (Ciudad de  Challhuahuacho, Apurímac, y el Bibliocentro Rural de Manto Parpay, Cusco [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Proyecto “Una biblioteca para Yauya: Atrapando el Mundo en Palabras”. Iniciativa de la Asociación Educativa y Cultural Jatún Nani para fortalecer la educación y el acceso a la información. El proyecto se desarrolló en coordinación con el programa de Ciencia de la Información de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), en la parte de organización documental e implementación de la biblioteca rural considerando espacios de lectura infantil. “Atrapando el Mundo en Palabras” permite concebir a la biblioteca como un soporte para la educación infantil en la zona de Yauya en Huaraz [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red Asháninka, emprendimiento sostenido por la Red Científica Peruana y la Agencia Canadiense de la Cooperación (IDRC), trata de una red de comunicación entre 42 comunidades indígenas y organizaciones regionales, permitiendo compartir recursos educativos y financieros, como la visita en 2003 de los líderes de la tribu Muckleshoot del Estado de Washington mediante la donación de computadoras [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red de Bibliotecas en la frontera Perú-Ecuador, a partir del documento "Promoción de Bibliotecas Públicas como Centros de Animación Cultural en la Frontera Perú- Ecuador" y con apoyo de la Biblioteca Nacional del Perú y el Ministerio de Educación y la Organización de Estados Iberoamericanos, recoge iniciativas sobre analfabetismo dirigidas a las comunidades Aguaruna, Huambisa, Shuar y Ashuar. Bajo este proyecto la biblioteca indígena ofreció formación técnica a profesores bilingües para gestionar bibliotecas itinerantes, que incluían colecciones móviles con la utilización de lanchas [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
–Red de bibliotecas fluviales del Alto Marañón y Santiago, proyecto desarrollado por la Biblioteca Nacional del Perú en colaboración con la OEA a partir de 1997, en la provincia Condorcanqui (departamento Amazonas), en las comunidades nativas de Aguaruna y Huambisa. Se instalaron dos bibliotecas centrales: “Ayamtai” (Aguaruna, lugar sagrado) y “Bikut” (Huambisa, significa “el sabio del pueblo”). Las colecciones fueron compuestas por distintos tipos de documentos en forma bilingüe. Se implementaron mochilas viajeras a caseríos ubicados en los afluentes de los ríos mencionados. El trabajo incluyó recopilación de las tradiciones orales en las propias lenguas de ambas comunidades con el apoyo de profesores bilingües interculturales, posteriormente publicados en formato libro y difundido como material de lectura en las escuelas de la zona [César Castro Aliaga, 2003] 
-Red de bibliotecas Municipales y Comunitarias, Biblioteca Pública Municipal del Cusco, considerado el primer Centro Coordinador Regional del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de la Biblioteca Nacional del Perú, alberga fondos antiguos considerados patrimonio cultural documental bibliográfico. Brinda apoyo a las bibliotecas del departamento, ofreciendo acceso a la información a la comunidad [Álvaro Julián Tejada Sánchez, 2008] 
-Red de Bibliotecas Rurales Quechuas de Ayaviri, Puno, proyecto educativo gestionado por el Colegio de Bibliotecólogos del Perú en coordinación con la comunidad de Ayaviri que integra los poblados de Pacobamba, Condoromilla y Pirhuani, con un 40% de población indígena Quechua. Incluye la validación de una colección de audio casetes y Cds con temas relativos a las costumbres y problemáticas de la vida rural relacionadas con programas educativos [Segundo Soto Coronel y Luz Gamarra, 2003] 
–Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca (RBRC). Movimiento cultural y educativo sin fines de lucro que cuenta con un complejo sistema de biblioteca circulante, sin locales ni vehículos, apuntalando el voluntariado, cuenta con bibliotecarios rurales andinos elegidos en asambleas comunitarias, donde la lectura es compartida y gestionada entre los propios campesinos distribuidos en más de 600 puntos geográficos de la región. Además del préstamo mediante el sistema de mochilas viajeras, tiene entre sus objetivos el producir material bibliográfico desde el conocimiento de la propia población, en tal sentido se destacan publicaciones locales como la compilación del proyecto “Enciclopedia Campesina de Cajamarca”, dando lugar a la serie “Nosotros los cajamarquinos” donde se refleja el modo de vida andino mediante cuentos y relatos. Entre los programas compartidos figuran el Grupo de Estudios de la Prehistoria Andina de la Red de Bibliotecas Rurales (GEPA) donde registran el arte rupestre y la iconografía de Cajamarca, el  Archivo de la Tradición Oral Cajamarquina (ATOC) donde fue posible publicar la colección Biblioteca Campesina, y un valioso programa comunitario denominado “Personas con Capacidades Proyectables” (PCCP) donde se brinda ayuda a personas con capacidades físicas limitadas. [Alfredo Mires Ortiz, 2000] 
-Red de Bibliotecas Rurales de Huancavelica, norte del departamento Huancavelica (Sierra Central), proyecto apoyado por la Biblioteca Nacional y la UNESCO que permitió el desarrollo tecnológico de las bibliotecas rurales. Representa una de las primeras experiencias bibliotecarias para incorporar TIC´s en comunidades rurales. Permitió a los campesinos mejorar la calidad de sus tejidos, a base de información y actividades proporcionadas y generadas desde la biblioteca [César Castro Aliaga, 2003] 

Venezuela
-Asociación Civil de Apoyo al Indígena (UNUMA), fundada en 1990, realizó un proyecto de capacitación a maestros de la etnia Pemón con el objetivo de favorecer la producción local de materiales de lectura en lengua materna. Contaron con el apoyo de la Red de Bibliotecas Públicas de los estados Bolívar y Amazonas, donde se realizaron actividades de capacitación sobre producción de libros en tela. Entre sus objetivos figuran la producción y edición de materiales de lectura en lenguas indígenas, promoviendo la lecto-escritura en lengua materna (Haydee Seijás,1999). 
-Red de Bibliotecas Públicas del Estado Amazonas, surgida  en 1984 luego de la creación, en el Estado Amazonas, de la Biblioteca Pública  Central “Simón Rodríguez”, Puerto Ayacucho (1978), desde donde se brindaron servicios a comunidades indígenas, especialmente el grupo étnico whotüja (piaroa), ubicado en los ejes fluviales Orinoco-Atapabo, Casiquiare y Río Negro. Actualmente la Red está constituida por una biblioteca en la capital de cada uno de los siete municipios, cinco en los barrios de Puerto Ayacucho, una Biblioteca Central, 4 bibliotecas en áreas rurales del interior del Estado (en Caño Grulla, Raudal del Danto, Coromoto Cuao y Mavaca) incluyendo los servicios móviles bibliotecarios fluviales y terrestres. El proyecto incluyó la creación del Fondo Editorial “Biblioteca Amazonense”, cuyo acervo integra el catálogo público de la Biblioteca Nacional de Venezuela, creación de concursos literarios para incentivar la producción de materiales bilingües, creación del boletín informativo “Biblioselva” y la Revista Infantil jikichahua [Milagro Medina de Silva, 2000] 
-Servicios móviles bibliotecarios del Estado Amazonas, compuestos por el bibliobús, bibliomóvil, bibliolancha, bibliofalca y bibliobongo. Se tratan de transportes terrestres y fluviales que recorren los poblados y los ríos de Amazonas. Desde su implementación en 1968 (creado por el Banco del Libro), los bibliobuses tuvieron por función promover la lecto-escritura, incluyendo servicios de extensión como proyección de películas, obras de teatro, títeres, manualidades y ajedrez. En 1986 surge la bibliolancha, concebida como un modelo de extensión de la Red de Bibliotecas Públicas, atendiendo a las comunidades indígenas ribereñas del río Sipapo y del Orinoco. En 1992 surge el Bibliobongo, elaborado a partir de la corteza del árbol “Palo de Mure”, moldeado por los propios indígenas, logrando aumentar el número de comunidades atendidas (jivi, Piaroa, Kurripaco, Mixto y Piapoco) cuyo recorrido abarca desde el Puerto de Samariapo hasta San Carlos de Río Negro, transportando cajas viajeras (recipientes de plástico como también bolsos impermeables) que contienen libros y revistas para toda la familia, además de una pequeña ludoteca, películas y material deportivo. Una de sus fortalezas ha sido la recuperación de leyendas indígenas, contando con un bibliotecario de la etnia Piapoco, hablante del idioma jivi. Finalmente en 1997, con el objetivo de ampliar la cobertura del servicio bibliotecario público del Estado Amazonas a las poblaciones indígenas situadas al sur del Estado, surge la Bibliofalca, con apoyo de UNICEF, que incluye sala de lectura para actividades pedagógicas  y préstamos de material bibliográfico, promoviendo la producción audiovisual de materiales bilingües y ampliando la ruta desde Samariapo hasta macuruco, llegando a cubrir un área de 32 comunidades pertenecientes a los municipios de Autana y Atabapo, sumando la etnia Baniva entre los pueblos beneficiados con el servicio [Oskar Pablo Pérez Redondo, 2007] 
–Sistema de Escuelas Bolivarianas en Red, con base en la educación rural, se trató de un proyecto experimental afincado en el estado de Zulia, en donde habita la etnia Wayuu. Contó con la participación de la Red de Bibliotecas Públicas a través del proyecto “Libros Vivientes”, donde se involucraron bibliotecarios rurales, maestros indígenas de Machiques y maestros rurales trujillanos entre otros (Livio Rangel, 2003).